La Universidad de La Rioja (UR) desarrolla un proyecto de investigación orientado a analizar el impacto de un programa de actividad física estructurada sobre la salud de sus trabajadores con hábitos sedentarios.
Este programa de actividad física estructurada, progresiva y supervisada, comenzó a finales del mes de octubre pasado y finaliza el presente mes de mayo con la participación de un grupo de trabajadores de la UR, que siguen las pautas del proyecto, y otro que mantiene sus hábitos habituales, lo que permite evaluar el impacto de la intervención mediante un diseño casi experimental.
Los primeros resultados preliminares, correspondientes a una fase intermedia del proyecto, muestran mejoras relevantes en múltiples indicadores. Entre ellos, destacan la reducción de la presión arterial y de parámetros relacionados con la composición corporal, el aumento de la capacidad funcional, la mejora de la calidad del sueño y una disminución significativa de los niveles de estrés y ansiedad. Asimismo, se observan indicios positivos en variables relacionadas con el desempeño laboral.
Aunque estos resultados deben interpretarse con cautela hasta la finalización del estudio, los datos obtenidos hasta el momento sugieren que este tipo de programas no solo son viables en el entorno universitario, sino también eficaces para mejorar la salud y el bienestar del personal.
Asimismo, se observa una clara adherencia a la práctica de actividad física por parte de los participantes, lo que contribuye a la mejora de los hábitos de vida de la plantilla de la UR.
La iniciativa surgió a partir de un encargo del Gobierno de La Rioja al Grupo de Investigación ‘Educación y salud: observación, análisis e intervención’ (EDUSOB) de la UR, dentro de sus políticas públicas de promoción de la actividad física y mejora de la salud en población adulta impulsada de forma transversal por el Ejecutivo regional.
La UR considera que este proyecto se consolida como una iniciativa de referencia en el ámbito de la promoción de la salud laboral, con potencial para orientar futuras políticas públicas y estrategias institucionales dirigidas a combatir el sedentarismo y fomentar estilos de vida activos en la población trabajadora.


