El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha situado a La Rioja entre las comunidades que mejorarán su acceso a la alta velocidad ferroviaria en 2030, pese a que el AVE seguirá sin atravesar la región y los riojanos dependerán de estaciones ubicadas en territorios vecinos.
Según el análisis de accesibilidad territorial elaborado por la Oficina del Comisionado del Corredor Atlántico, el 99 por ciento de la población riojana tendrá acceso a una estación de alta velocidad en menos de una hora por carretera dentro de cinco años, frente al 14 por ciento actual.
El informe analiza la accesibilidad de la población a estaciones de alta velocidad mediante desplazamientos por carretera y sitúa a La Rioja entre los territorios que experimentarán un mayor salto de conectividad en los próximos años. La previsión forma parte del horizonte marcado por la Unión Europea para 2030, fecha fijada para completar la red básica de los corredores transeuropeos de transporte.
El Ministerio destaca que el desarrollo de estas infraestructuras permitirá mejorar la cohesión territorial y facilitar el acceso a la red ferroviaria de alta velocidad a 26,8 millones de personas en España en menos de una hora.
En el conjunto del Corredor Atlántico, el número de estaciones de alta velocidad pasará de 33 a 62 entre la situación actual y 2030, ampliando su cobertura territorial de 19 a 28 provincias.
Entre las actuaciones en marcha figura la futura Línea de Alta Velocidad entre Burgos y Vitoria, donde el Ministerio ha licitado en lo que va de año obras por valor de 789 millones de euros para distintos tramos de la infraestructura.
Se trata de la licitación de la construcción de plataforma de tres de los cinco tramos de la línea, en concreto, los comprendidos entre la Variante Ferroviaria de Burgos y el Valle de las Navas (159,2 millones de euros), entre Manzanos y La Puebla de Arganzón (272,4 millones de euros) y entre Piérnigas y Pancorbo (357,6 millones de euros).


