La Rioja figura entre las comunidades autónomas que ya han comenzado a abonar ayudas vinculadas al denominado grado 3+ de la Ley ELA para personas en situación avanzada, según ha destacado este viernes la Confederación Nacional de Entidades de ELA (ConELA).
La organización ha denunciado, no obstante, que la aplicación de estas prestaciones sigue avanzando «a distintas velocidades» en España y ha advertido de que el acceso a apoyos esenciales «no puede depender del código postal».
Según los datos recopilados por ConELA, junto a La Rioja también han comenzado a pagar estas ayudas Castilla y León, la Comunidad Valenciana y la Diputación Foral de Bizkaia, mientras otras autonomías todavía no han desarrollado siquiera el reconocimiento administrativo de este grado de dependencia específico.
En concreto, Asturias, Navarra, Andalucía y Aragón aún no han puesto en marcha este reconocimiento, mientras que otras comunidades ya lo contemplan, aunque sin abonar todavía las prestaciones correspondientes.
La entidad ha señalado que estas diferencias territoriales se mantienen un año y medio después de la aprobación definitiva de la Ley ELA en el Senado y considera que esta situación genera desigualdades incompatibles con el espíritu de la norma.
ConELA también ha mostrado su preocupación porque la mayoría de las ayudas continúan sujetas a copago y vinculadas al complemento de gran invalidez, algo que considera inadecuado en una enfermedad que requiere atención permanente.
«La asistencia sanitaria no tiene copago y la renta de las personas no debería condicionar el acceso a apoyos esenciales», ha subrayado la organización, que reclama garantizar cuidados profesionales durante las 24 horas.
La confederación solicitará al Ministerio de Derechos Sociales la elaboración de un mapa público sobre el grado de aplicación de estas ayudas y mantendrá reuniones con las comunidades que presentan más retraso en su implantación.


