La apertura parcial del nuevo enlace de la Ronda Sur de Logroño ya tiene efectos directos en la movilidad de municipios como Navarrete y Fuenmayor. Desde su entrada en servicio, los conductores disponen de nuevos itinerarios que reducen recorridos y simplifican los accesos, especialmente en los desplazamientos diarios.
En el caso de Navarrete, el cambio es significativo en los trayectos desde y hasta Logroño. Hasta ahora, era necesario incorporarse a la autovía en dirección Burgos, salir en el polígono de Lentiscares y atravesar dos glorietas antes de llegar al núcleo urbano. Con el nuevo ramal ya operativo, ese recorrido se sustituye por un acceso más directo, sin necesidad de realizar desvíos ni atravesar zonas intermedias.
Al alcalde del municipio José María Pastor le preocupa la falta de señalización hacia el polígono Lentiscares. «Para un camión es mucho más eficaz seguir yendo por donde antes porque en el nuevo tramo hay dos rotondas que son demasiado pequeñas pero para los vecinos la mejora en seguridad con el nuevo tramo, aunque haya que dar un poco más de rodeo es evidente».
Para Fuenmayor, las mejoras se centran principalmente en las conexiones con el eje que comunica con Miranda de Ebro y Santander. Los nuevos accesos permiten una incorporación más ágil hacia Burgos, reduciendo tiempos de desplazamiento y evitando maniobras complejas que hasta ahora eran habituales.
Para el alcalde de Fuenmayor, Alberto Peso, las mejoras reales para el municipio no llegarán hasta el próximo mes de noviembre. «De momento tampoco mejora demasiado la movilidad de los vecinos, es un poco lioso el nuevo enlace pero la gente se irá acostumbrando», explica.
Otro de los cambios más relevantes afecta al tráfico pesado, especialmente en Navarrete. El anterior sistema obligaba a los vehículos de gran tamaño a atravesar un bucle con un radio de giro reducido, lo que dificultaba la circulación. Con la nueva configuración, los camiones pueden dirigirse hacia Lentiscares y utilizar una glorieta de mayor tamaño que facilita una incorporación más segura a la circunvalación.
El enlace incorpora además mejoras técnicas en el firme, con el uso de una mezcla bituminosa de alta durabilidad, impermeable y con mayor resistencia al deslizamiento. Estas características contribuyen a mejorar la seguridad y a prolongar la vida útil de la infraestructura.
A pesar de estas mejoras, el enlace aún no está completamente operativo. La configuración definitiva se alcanzará en noviembre, cuando se produzca la conexión total con la AP-68. Será entonces cuando el sistema viario funcione en su totalidad y se consoliden los cambios en la movilidad del entorno.


