El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha puesto este lunes en servicio una parte clave del nuevo enlace de la Ronda Sur dentro de las obras de la autovía A-68 en el tramo entre Arrúbal y Navarrete. En concreto, desde este momento ya están abiertos al tráfico 8 de los 13 ramales que forman este nudo viario de Fuenmayor, lo que supone un cambio importante en la forma de moverse por esta zona.
En la práctica, esto significa que ya es posible conectar de manera más directa varias de las principales carreteras del entorno: la A-12 (Autovía del Camino), la LO-20 (circunvalación de Logroño), la N-120 (en el entorno de Navarrete) y la N-232. Es decir, quienes circulen por estas vías encontrarán nuevos accesos y salidas que, poco a poco, irán sustituyendo al antiguo sistema de enlaces.

Eso sí, el enlace todavía no está completo. Los cinco ramales que faltan por abrir (y que están integrados en la AP-68) se pondrán en servicio más adelante, en principio tras la liberación de la autopista en noviembre de este año. Será entonces cuando esta conexión (y el resto de las previstas en la Ronda Sur) quede totalmente abierta al tráfico y operativa en todas las direcciones.
El nuevo diseño cambia bastante respecto al anterior. Antes, el cruce entre la A-12 y la N-232 era más limitado. Ahora se ha creado un sistema más complejo, pero también más eficaz, con 13 ramales, dos glorietas y dos vías colectoras. Estas vías colectoras -una en la A-68 sentido Zaragoza y otra en la A-12 sentido Burgos— sirven para ordenar el tráfico, evitando incorporaciones directas peligrosas y facilitando entradas y salidas más seguras.
Ponemos en servicio el enlace de Fuenmayor. Infraestructura clave para la Ronda Sur de Logroño que va a mejorar tiempos de viaje y la seguridad tras invertir 36 M€.
Desde junio de 2018 hemos ejecutado 331 M€ en las carreteras riojanas. pic.twitter.com/MSwuCi08T8
— Óscar Puente (@oscar_puente_) May 4, 2026
Para entenderlo mejor: en lugar de incorporarse directamente a las diferentes vías desde distintos puntos, ahora muchos movimientos se canalizan primero por nuevas vías laterales, lo que reduce frenazos, cruces y situaciones de riesgo. Es un modelo más moderno, pensado para soportar mayor volumen de tráfico y mejorar la seguridad.
Las obras también han obligado a modificar parte del entorno. Por ejemplo, se ha rehecho un tramo de la N-120 de unos 431 metros porque interfería con el nuevo enlace. Además, se han adaptado caminos y accesos locales para que fincas y otras vías sigan conectadas.
Otro aspecto importante es el paso del Camino de Santiago, que también se ha tenido en cuenta. Se ha construido un paso superior sobre la A-68 y otro inferior en uno de los ramales, de forma que los peregrinos puedan cruzar con seguridad sin interferir con el tráfico.

En total, solo la construcción de este enlace ha supuesto una inversión de más de 36 millones de euros, dentro de una actuación más amplia que alcanza los 155 millones en todo el tramo entre Arrúbal y Navarrete. Se trata de una de las infraestructuras más importantes en ejecución actualmente en La Rioja.
Aunque parte del enlace ya está desde este lunes en funcionamiento, todavía habrá cambios en los próximos meses. Por eso, las autoridades han recomendado a los conductores prestar atención a la señalización provisional, ya que la circulación en la zona irá evolucionando hasta que el nudo quede completamente terminado.


