La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) ha denunciado este miércoles que la presión inmobiliaria «asfixia» al pequeño comercio riojano y acelera la expulsión de autónomos de los centros urbanos.
Esta organización profesional ha elaborado un estudio sobre la evolución del precio de los locales comerciales de menos de 100 metros cuadrados y de la vivienda en La Rioja, en el que concluye que ambos mercados están «tensionados por la especulación urbanística», con incrementos acumulados de entre el 20 y el 30 por ciento en los últimos cinco años (2020–2025).
El informe sitúa el precio medio de los locales comerciales de menos de 100 metros en La Rioja entre 4,5 y 10 euros por metro cuadrado, aunque advierte que estos valores no reflejan la realidad en las zonas con mayor actividad económica.
En los centros urbanos y principales calles comerciales, donde se concentra el consumo, los precios mensuales de un local tipo de 80 metros cuadrados alcanzan: en Logroño, entre 900 y 1.400 euros; Calahorra, entre 750 y 1.150 euros; Arnedo, entre 700 y 1.050 euros; y Haro, entre 750 y 1.100 euros.
UPTA ha subrayado que los precios más bajos se registran en zonas periféricas o con menor actividad comercial, lo que no representa el coste real de emprender.
Por otro lado, según el estudio, el alquiler del local comercial supone entre el 30 y el 40 por ciento de los costes directos de un pequeño negocio en La Rioja, por lo que se consolida como el principal factor de presión económica para el comercio local.
El informe destaca que más del 30 por ciento de los autónomos con negocio también paga alquiler de vivienda, lo que genera una doble carga estructural que compromete seriamente la viabilidad empresarial.
En cuanto al mercado de la vivienda, mantiene una tendencia ascendente en La Rioja, de modo que la media autonómica se sitúa entre 8 y 9,5 euros por metro cuadrado, con un incremento cercano al 5 por ciento en el último año y una subida acumulada de entre el 15 y el 25 por ciento desde 2020.
En este sentido, UPTA ha identificado la «especulación urbanística» como el principal factor detrás de esta subida simultánea de precios, señalando prácticas como la retención de inmuebles, la concentración de la propiedad y la fijación de precios desligada del uso real.
El estudio confirma que ambos mercados –vivienda y locales- han evolucionado de forma paralela entre 2020 y 2025, afectando especialmente a Logroño y a los principales núcleos urbanos de la comunidad. Así, la combinación del aumento de los alquileres comerciales y de vivienda genera un impacto relevante sobre los autónomos.
Esta organización ha alertado de que La Rioja avanza hacia un modelo inmobiliario cada vez más tensionado, donde la evolución al alza de vivienda y locales comerciales está comprometiendo la viabilidad del tejido económico local y acelerando la salida de autónomos de las zonas con mayor actividad.


