La Rioja

De Fonzaleche a Compostela: una peregrinación en un tractor sin cabina

Un Güldner G50 y un McCormick International 724, ambos sin cabina, son los tractores que conducen estos días Chelo Valgañón y Juan Carlos Nájera. Este matrimonio de Fonzaleche partió el pasado 19 de abril desde su localidad y este jueves han apagado el motor en las calles de Santiago de Compostela. Cerca de 600 kilómetros sobre las cuatro ruedas de unos tractores que tienen 62 y 50 años, respectivamente.

La ruta, sin embargo, comenzó unos cuántos kilómetros antes, concretamente en Berbegal (Huesca), pasando por Borja, Santo Domingo de Silos, Sahagún, Villafranca del Bierzo y Arzúa hasta llegar a la capital de Galicia. Un recorrido de unos 850 kilómetros (solo de ida) en el que participan nueve tractores procedentes de Aragón (5), Cataluña (1), Burgos (1) y los dos riojanos. Este constituye el nuevo reto del Club de Amigos de los Tractores Clásicos, la asociación nacional a la que pertenecen Valgañón y Nájera, aunque en este caso ella lleva la delantera respecto a su marido.

«La ruta de 2017 fue con la que me estrené en una vuelta por diferentes pueblos de La Rioja. Decidí restaurar el tractor de mi padre, agricultor, que estaba ahí en la cochera inutilizado y poco después me animé a participar en estas rutas, pero yo sola, porque entonces solo teníamos un tractor. Al poco tiempo compramos otro porque Juan Carlos se quedaba con las ganas cuando yo marchaba, así que ya desde 2019 salimos juntos. Aquel año tocó por el Alto Aragón», recuerda esta aficionada.

Pero también ha habido salidas a Navarra, Cantabria, Burgos, al Tourmalet,… Eso sí, este año han querido ponerse un nuevo desafío con etapas más intensas y es que hacen una media de 170 kilómetros diarios. «Son muchas horas en el tractor y en nuestro caso, además, vamos sin cabina, por lo que en algunas zonas hemos pasado verdadero frío subiendo alguna montaña». Por si fuera poco, estas largas etapas toca hacerlas en unos vehículos nada cómodos, especialmente en cuanto a asientos se refiere. «Yo debería cambiar el mío, pero lo de la cabina no me convence. La mayoría lleva, pero el mío era sin cabina y quiero mantener esa esencia, tal cual estaba antes».

El recorrido que han seguido va paralelo al camino francés, atravesando carreteras comarcales y puertos de montaña. La consultas en Internet son diarias, pero la preparación previa del viaje ha sido crucial. «Nosotros nos juntamos con los de Aragón, que salieron un día antes, en Santo Domingo de Silos. Diseñamos la ruta teniendo en cuenta el tipo vías y contactamos con los hoteles porque hay que tener en cuenta la logística que llevamos para ver dónde nos podemos quedar y si hay espacio para aparcar los tractores. A veces incluso un mes antes se ha hecho el recorrido en coche para conocer el terreno y no llevarnos sorpresas después. La verdad que está saliendo todo rodado», celebra Valgañón.

Y si alguien se estaba preguntando dónde llevan el equipaje para tantos días fuera de casa, eso es el menor de los problemas para estos aficionados de los tractores clásicos: «Todos llevamos unos cajones en la parte delantera o en la trasera donde caben las maletas. Además, ahí metemos todo tipo de herramientas que nos puedan servir ante incidencias, porque siempre las hay, sobre todo pinchazos. También llevamos gasoil porque siempre se puede quedar alguien con el depósito vacío. En el peor de los casos, incluso, algún tractor ha tenido que regresar a casa porque la avería que ha sufrido no puede arreglarse en el momento».

Una peregrinación que ya han cumplido, aunque ahora toca emprender el viaje de vuelta a casa. «Aquí cada uno tiene una motivación diferente. Muchos son muchos son agricultores, otros son simplemente aficionados que tienen talleres de reparación y han trabajado arreglando tractores. En mi caso, nunca antes había llevado un tractor pero cuando voy montada en el tengo un sentimiento muy bonito porque me acuerdo mucho de mis padres y de lo mucho que han trabajado con este tractor», relata. Pero una vez regresen a Fonzaleche ya tienen un nuevo plan a la vista porque este viaje en tractor clásico es solo el primero del año: en agosto les espera una nueva aventura al abrigo de los Picos de Europa.

¿Quieres recibir a primera hora del día toda la información de La Rioja en tu e-mail?

* campo obligatorio
To Top