Agricultura

De la poda a la espergura en un abril de contrastes para el viñedo

De la poda a la espergura en un abril de contrastes para el viñedo

FOTO: EFE/ Raquel Manzanares.

Las tierras de Rioja renquean allá por donde se miren. Los brotes de un nuevo ciclo ya tiñen de verde unos viñedos que avanzan de manera irregular no solo en función de las zonas, sino incluso dentro del mismo paraje, algo que viene marcado especialmente por el momento en el que se ha hecho la poda de invierno. Unos brotes que comenzaron a nacer de la madera hace poco más de un mes y que, tras los últimos calores, han pegado el acelerón.

Tanto es así que la poda en verde (también llamada espergura o escarda depende de la zona donde se pregunte) ya ha llegado a los viñedos y lo ha hecho en el mismo mes en el que algunas viñas recibían los cortes de la poda de invierno. Aquellas, eso sí, ubicadas en las zonas más tardías de la denominación y en enclaves proclives a sufrir heladas tardías. Y es que abril está siendo un mes de contrastes meteorológicos que se reflejan directamente en el campo.

Bárbara Sebastián, ingeniera agrónoma en la empresa de consultoría ‘Viticultura Viva’, recorre varias zonas de Rioja Alavesa y destaca esas diferencias en la evolución de unas viñas y otras que están próximas entre sí: «En una misma parcela no se aprecia irregularidad porque en general está brotando todo muy bien, con racimos ya visibles en las zonas más adelantadas, como las que están próximas a Logroño. En cambio, hay diferencias brutales marcadas sobre todo por la época de poda, con viñas que tienen ya brotes de diez centímetros y otras que están moviendo ahora».

Reconoce que estos calores no vienen del todo bien al campo en estas fechas y es que «las viñas van a espabilar un montón con las temperaturas que siguen subiendo estos días». «Tanto es así que un viticultor de Lanciego ya nos ha dicho que ha empezado la poda en verde».

Los brotes ya se han convertido en pequeños pámpanos en las zonas más madrugadoras de Rioja. Alejandro Perfecto (Temerario Vinos) ve inminente el inicio de esa poda en verde en tierras de Aldeanueva de Ebro, previsto para este fin de semana: «Comenzamos siempre con la mazuela porque es la que más esparriza (brotes) echa, así que después le damos un segundo repaso a los troncos. Pero lo cierto es que ya hay garnachas en las que se podría empezar. Lo que está claro es que quien no haya empezado esta semana, ya le puede dar a la siguiente». Mientras, la viura va más tardía, «con pámpanos en los que hace unos días costaba encontrar alguno que hubiera abierto ya las hojas, algo general de todos los años».

Desde El Cortijo, el bodeguero Luis Sáenz asegura que la viña va más adelantada que otros años, fruto tanto «de la humedad que ha dejado el invierno como del fuerte calor que hace». Una aceleración del ciclo que también adelantará las fechas de espergura: «Yo calculo que por esta zona empezaremos en una semana o así».

FOTO: EFE/ Raquel Manzanares.

Un adelanto que también atisba Jesús Pérez observando sus viñas a los pies de los Montes Obarenes. Él acabó la poda en Galbárruli a finales de marzo y, por el momento, celebra la ausencia de heladas en la zona, mientras que para la espergura todavía tendrá que esperar a mayo: «Alrededor del día 10 creo que se podrá empezar, pero de momento todo marcha bien».

El frío intenso ha escapado de los viñedos también en la Sonsierra. «Confiemos en que el riesgo de heladas pase con la siguiente luna llena, que toca para el 1 de mayo. Al final el desborre ha sido correcto y la viña avanza poco a poco, aunque ahora que las temperaturas vuelven a subir y con la humedad que hay en el suelo, seguro que los brotes crecen rápido», apunta Alberto Ortiz (Bodega Hermanos Peciña) desde San Vicente. En su caso, calcula esa poda en verde podrá llegar en los próximos diez días en las zonas más tempranas.

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