La Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO de La Rioja ha asegurado este viernes que «cuatro exoesqueletos para 3.000 personas es un parche irrisorio que no frena la precariedad de la dependencia».
CCOO se ha referido a que cuatro trabajadores de centros sociosanitarios públicos de La Rioja participarán en un proyecto piloto para probar exoesqueletos que corregirán su postura durante su jornada laboral, con el fin de prevenir lesiones, lo que anunció el pasado 15 de abril el Gobierno riojano.
Este sindicato ha valorado este anuncio como una medida preventiva, «pero que no aborda el problema principal que está detrás de la elevada accidentabilidad en el sector». Ha dimensionado el alcance de la medida, dado que el sector de la dependencia en La Rioja cuenta con unos 3.000 trabajadores, por lo que la adquisición solo de cuatro exoesqueletos es «insuficiente e irrisoria, muy lejos de poder tener un impacto significativo en la prevención de riesgos laborales».
Para CCOO, el uso de exoesqueletos puede tener un carácter complementario, pero no puede sustituir la medida más eficaz de prevención, que es el aumento de las plantillas. Ha incidido en que «sin más personal, no hay prevención real: la sobrecarga sigue enfermando a las plantillas», que son «insuficientes».
Ha criticado que «la Administración destina recursos públicos a medidas que no transforman la precariedad estructural del sector, sino que actúan como simples parches». Cree que este tipo de anuncios pueden interpretarse como «un intento de proyectar una imagen de preocupación institucional sin afrontar las causas reales del problema»; además de que «no se puede seguir adaptando el cuerpo de las trabajadoras a un sistema que las sobrecarga».
Este sindicato ha exigido un cambio inmediato en las políticas públicas, con medidas que aborden el problema de raíz, por lo que ha pedido un incremento de las plantillas, el establecimiento de ratios adecuadas, una reducción de la carga de trabajo y la garantía de unas condiciones laborales dignas.
«No se trata de una cuestión técnica, sino de una decisión política», ha dicho, en el sentido de «apostar por reforzar los cuidados y a quienes los sostienen o continuar con medidas insuficientes que perpetúan la precariedad en el sector de la dependencia».


