El Ayuntamiento de Calahorra ha sacado de nuevo a contratación la redacción del proyecto y la ejecución de las obras de adaptación de la plaza de toros con un presupuesto de 2.808.360 euros. Una decisión que, según ha explicado la alcaldesa, Mónica Arceiz, responde directamente a la oportunidad de acceder a financiación europea: la ciudad opta a 3,7 millones de euros de fondos FEDER cuyo pilar fundamental es, precisamente, la transformación de este espacio.
Este nuevo planteamiento llega tras varios cambios en el proyecto inicial. En un primer momento se contemplaba una actuación global de unos 7 millones de euros que incluía incluso la cubrición de la plaza. Posteriormente se planteó una primera fase de 550.000 euros centrada en accesibilidad, pero el nuevo diseño eleva esa cifra hasta los 2,8 millones y deja, por ahora, fuera la cubierta.
«La actuación es la mínima necesaria para cumplir con Europa», ha señalado Arceiz, incidiendo en que el objetivo inmediato pasa por convertir la plaza en un recinto accesible y polivalente. Y es que, a día de hoy, el coso calagurritano apenas tiene uso más allá de unos pocos eventos taurinos al año, una limitación que el nuevo proyecto pretende superar.
Además, los plazos juegan un papel clave. El Ayuntamiento deberá tener ejecutado y pagado al menos un 20 por ciento del plan antes de marzo de 2027 para poder optar a una mayor financiación. Una carrera contrarreloj que, en palabras de la alcaldesa, obliga a dar este paso ahora si no se quiere perder una inversión «estratégica» para la ciudad.
La actuación busca transformar un espacio prácticamente infrautilizado en un recinto abierto a la actividad cultural, deportiva o gastronómica durante todo el año. «Tener un espacio tan grande en pleno centro y usarlo solo tres o cuatro días es desperdiciarlo», ha defendido Arceiz, convencida de que esta intervención permitirá dinamizar la vida social y económica de Calahorra.
El proyecto contempla una reforma integral del edificio para adaptarlo a la normativa vigente en materia de seguridad, evacuación y accesibilidad. Entre las principales actuaciones destacan la rehabilitación de escaleras, la creación de un nuevo vomitorio, la instalación de pasarelas metálicas y la reorganización de espacios como el callejón, los corrales o el patio de caballos.
También se actuará para mejorar la accesibilidad, con la nivelación de la planta baja, la reserva de espacios para personas con movilidad reducida y la instalación de un ascensor que conectará con la zona de palcos. A ello se suman nuevas instalaciones eléctricas, de saneamiento y drenaje, iluminación renovada y sistemas completos de protección contra incendios.
La intervención incluirá además la renovación de aseos, la mejora de los asientos en gradas y palcos y la reparación de la fachada, todo ello respetando la estructura original del edificio, protegido por su valor histórico. El resultado será un recinto moderno, seguro y preparado para acoger múltiples usos.
El aforo también se ajusta: de las más de 4.000 personas previstas inicialmente se pasa a una capacidad de 2.971 espectadores, de las que 1.983 serán en asientos.
El PSOE tacha de «cabezonería» la medida
El PSOE de Calahorra ha criticado que «mientras Arceiz y el PP han ido presentando hasta tres proyectos diferentes con la plaza de toros, se han vendido dos solares municipales, eliminando cientos de plazas de aparcamiento e imposibilitando la celebración de otros eventos, y se ha modificado el planeamiento urbano de manera completamente caprichosa».
Además, han asegurado que «para acometer esta cabezonería de la alcaldesa, junto con otros proyectos inútiles como la compra de conventos o los fiestódromos, el Ayuntamiento de Calahorra ha incurrido en un plan de ajuste económico financiero, lo que ha ocasionado que tenga que pedir ayuda al Gobierno de La Rioja para la simple urbanización de una calle como la calle Paletillas».


