Más de tres meses después de que concluyeran las labores de excavación y catalogación de los restos arqueológicos, las máquinas han regresado este miércoles al aparcamiento de la calle Comandancia, frente a la Delegación de Defensa, con el objetivo de volver a habilitar el recinto como lugar de estacionamiento regulado para hasta 70 vehículos en pleno centro de Logroño.
La última semana de diciembre finalizaron las excavaciones iniciadas en noviembre bajo el marco del ‘Proyecto 1521’, que localizaron y preservaron los vestigios de la muralla levantada durante la primera Guerra Carlista. Tras documentar los hallazgos, los restos arqueológicos fueron cubiertos de nuevo con tierra con el objetivo de preservar el patrimonio y permitir posteriormente la recuperación del espacio como aparcamiento en superficie.
Sin embargo, las semanas fueron pasando sin que se atisbase actividad para devolver la parcela a su estado previo a las excavaciones, algo que el Ayuntamiento atribuyó a las abundantes lluvias caídas durante el invierno sobre la capital riojana.
La pasada semana, el Consistorio adjudicó a Antis Obra Civil las actuaciones destinadas a rehabilitar el aparcamiento, aunque por el momento no ha establecido plazos concretos para la ejecución de los trabajos.
La reapertura del aparcamiento forma parte de una intervención provisional en la zona, ya que el Ayuntamiento continúa trabajando en el desarrollo del llamado ‘Proyecto 1521‘. Esta iniciativa contempla, de cara al próximo año, sacar a licitación la construcción de un aparcamiento subterráneo que permita liberar espacio en superficie y crear una gran zona verde en el entorno de la Fuente Murrieta.
El proyecto busca reorganizar este punto estratégico de la ciudad y reforzar su valor patrimonial y ambiental, conectando el entorno del río Ebro con algunos de los enclaves culturales más destacados de Logroño.


