Los último meses de 2025 en las inmediaciones de la fuente Murrieta estuvo marcado por las obras del aparcamiento de Comandancia. En las excavaciones se descubrieron restos de una muralla de la Primera Guerra Carlista, que ya han sido tapados para volver a dar al entorno su uso tradicional: el de aparcamiento.
Aunque los trabajos arqueológicos en la zona se dan por concluidos, las vallas siguen acaparando las plazas que hace poco ocupaban los coches, lo que mantiene la presión sobre el estacionamiento en el centro de la ciudad. La permanencia del vallado responde, según detallan fuentes municipales, a razones técnicas. Desde el Consistorio afirman que es algo temporal, y que «en los próximos meses se van a iniciar las obras para dejar el aparcamiento tal y como estaba».

A la vez, se continúa trabajando en el pliego para, en 2027, «sacar a licitación las obras de un aparcamiento subterráneo para liberar espacio y dotar al entorno de una gran zona verde», dentro del ‘Proyecto 1521‘.
Desde el propio Ayuntamiento han confirmado que, después de tapar los restos arqueológicos con tierra, es necesario que permanezcan así durante un tiempo antes de proceder a cubrirlos, «para que se asiente el terreno». Además, también recalcan que las lluvias de las últimas semanas «impiden la actuación inmediata».
El ‘Proyecto 1521’ está diseñado para ejecutar una notable regeneración de este espacio con el objetivo de ordenar el entorno y potenciar algunos de los elementos patrimoniales más singulares de Logroño. Además, la iniciativa busca avanzar en la creación de más zonas verdes para la ciudad, conectando el río Ebro y sus inmediaciones con los enclaves culturales y patrimoniales más destacados.


