Dos equipos riojanos, el Náxara y la SD Logroñés, afrontan la recta final de la lucha por la permanencia en Segunda Federación. Quedan solo seis jornadas por disputarse, así que el margen cada vez es más reducido. Los najerinos, tras su victoria en Gernika (2-3), se han colocado undécimos, con 34 puntos, cuatro por encima del ‘playout’ (Ejea, 30) y del descenso, que ocupa la Sociedad (30). De hecho, los blanquirrojos cayeron en casa frente al Utebo (1-2), acumulan ya catorce encuentros sin ganar. Situación muy complicada para los hombres entrenados por Albert Aguilá, que se jugarán las habichuelas en las próximas semanas.
Un mes clave en Las Gaunas
Sin tiempo para lamerse las heridas, la SD Logroñés visitará este sábado al Ejea (17:00 horas, Luchán). Empatado a puntos con los riojanos, el bloque aragonés ocupa la promoción de permanencia. Duelo directísimo para los de Aguilá, que se encuentran a tres puntos de la permanencia, marcada ahora por el Basconia (33). A 34 llega el Náxara e incluso, es posible incluir en la ecuación a un Gernika en caída libre (38). Y por debajo, los logroñeses cuentan con otros dos compañeros de descenso próximos: la Mutilvera, que ya se impuso en Las Gaunas (29) y un Beasain resucitado (28), que enlaza dos triunfos seguidos. De esta pugna se han descolgado el Deportivo Aragón, penúltimo (22) y el Alfaro, colista (19); descendidos virtualmente. Tres plazas hacia Tercera y una promoción a evitar entre siete equipos.

En una lucha tan apretada, cada partido cuenta. Tras la citada visita al Ejea, la Sociedad recibirá al Basconia (domingo 5 de abril, 17:00 horas) y después, visitará al Náxara, el 12 de abril. Tres citas clave ante oponentes de su liga, con más de media permanencia en juego. Posteriormente, a la entidad presidida por Jesús Félix Espinosa le tocará jugar ante ante el Deportivo Aragón en casa (18-19 de abril) y después, viajará a Alfaro (25-26 de abril). Es prácticamente certero que el filial zaragocista y los alfareños llegarán a esos envites ya descendidos. A priori, no es que el calendario revista excesiva dificultad.
Sí que lo será, en cambio, la última jornada, que se cerrará con la visita del Tudelano a Las Gaunas (3 de mayo). Es probable que los navarros, ahora mismo quintos (47), acaben la competición jugándose el ‘puestómetro’ del playoff. Por lo tanto, el epílogo endurece la carrera hasta los 40 puntos, cifra que podría valer la salvación.

Foto: SD Logroñés
Pero, más allá de sus rivales, el problema lo tiene la propia SD Logroñés, que no gana desde el 6 de diciembre, cuando se impuso al Ebro (2-1). Desde entonces, ha sumado solo siete de 42 puntos posibles y todavía más preocupante, ha anotado cinco goles desde entonces. Tres fueron de Telletxea, fichaje invernal y dos, de David San Martín: el último, el pasado sábado ante el Utebo. Para colmo, el club ya ha gastado la bala del cambio de entrenador. Adrián Cantabrana dejó el banquillo hace cuatro jornadas, sumido en una dinámica de continuos empates: siete en las ocho jornadas entre el 4 de enero y el 22 de febrero (jornadas 17 a 24).
Aquel equipo, con Kike Royo sobresaliente casi cada fin de semana, resistía los envites rivales y al menos, iba sumando. No era mucho, pero desde luego, más que ahora. Tras el empate frente al Beasain (1-1), Aguilá cogió las riendas y hasta ahora, no ha sumado un punto: debutó encajando una ‘manita’ ante la UD Logroñés, cayó ante la Mutilvera, perdió en Amorebieta y sucumbió ante el Utebo. Cuatro derrotas consecutivas que han empeorado muy mucho la situación de los suyos. El nerviosismo es patente en la grada, con pitos y runrún constante. El fantasma de la Tercera se agranda cada jornada y de no haber reacción, pronto será una realidad.
El Náxara sale del abismo por méritos propios
Recién ascendido desde Tercera y en su tercera experiencia en la categoría, el Náxara quiere quedarse por primera vez. Los de Arturo Guerra, destinados a sufrir, viven un momento dulce. No solo vencieron en Gernika, con un estelar Iván Villoslada que ya suma diez goles, sino que acumulan tres triunfos y un empate en sus últimos cinco partidos. Aparte de los tres puntos de Urbieta, los blanquiazules ganaron también en Zaragoza y al Basconia y sacaron un empate frente al Ejea. Saben que la clave es sumar ante equipos de su liga: han cosechado 23 puntos de sus 34 ante bloques de la segunda mitad de tabla. Esa es la receta para la salvación.

Foto: Carmelo Betolaza / Náxara CD
Gracias a sus méritos, los riojalteños afrontan el final de liga con un punto de margen. Eso sí, su calendario no es fácil: reciben al Sestao River este domingo (17:00 horas), viajan al campo del líder Real Unión y después, juegan en casa frente a la SD Logroñés. En la jornada 32, les tocará viajar a Alfaro. Después, jugarán en La Salera frente al Beasain y finalmente, despedirán la campaña ante el Eibar B, en Areitio. De esos seis envites, los del Najerilla necesitarán al menos dos triunfos para conservar la categoría.


