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No te metas con la Familia llega a Logroño con moda, vinilos, motos y arte

En un momento en el que muchos comercios de Logroño bajan la persiana y cada vez son más los escaparates vacíos que se ven en las calles de la ciudad, todavía hay quien va a contracorriente y se atreve a poner en marcha un nuevo negocio. Y además, lo hace con una propuesta que se aleja de lo convencional. Ya falta menos (próximo 18 de abril) para que No te metas con la Familia abra sus puertas en Pérez Galdós. Un proyecto que durante once años ha funcionado en Palma de Mallorca y que ahora inicia una nueva etapa en la capital riojana.

Detrás de la iniciativa está Tito, diseñador gráfico, creador de la marca de ropa Dirty Works y responsable de un espacio que mezcla moda, arte, música y cultura custom (movimiento artístico y de estilo de vida surgido en EEUU en los años 50 centrado en personalizar motos y coches, ropa y arte). Durante más de una década, su tienda en Mallorca ha sido algo más que un negocio. Ha sido un punto de encuentro para artistas, diseñadores, músicos y amantes de la estética rock and roll. Un lugar donde las camisetas convivían con exposiciones de fotografía, vinilos, motos personalizadas y proyectos de lo más creativos.

La decisión de trasladar el proyecto a Logroño ha sido meditada, pero es que contra el amor no se puede luchar. «En los dos últimos años he venido mucho porque aquí está mi pareja y amigos que he ido haciendo. Al final solía pasarme tres días a la semana y me enamorado, además, de la ciudad». Una nueva etapa que Tito va a emprender en un contexto donde las cosas no están precisamente fáciles para el pequeño comercio, y es consciente. «Sé que abrir ahora puede parecer una auténtica locura, pero también soy de esos que lucha por hacer cosas diferentes».

Porque, en realidad, No te metas con la Familia nunca ha sido una tienda al uso. Su origen se remonta a mucho antes de abrir su primer local. «Llevábamos mucho tiempo metidos en el mundo del ‘Kustom Kulture’ colaborando con revistas especializadas como ‘El Diablo Magazine’ o ‘Elliot Iron’, además de participar en proyectos y eventos como el Monkey Roll Fest».

Cuando apareció la posibilidad de abrir un espacio físico, tuvo claro que no quería limitarse a montar una tienda más. «Desde el primer momento sabíamos que no queríamos una tienda y ya. Queríamos algo que fuese más que una tienda”.

La familia

De esa idea nació el concepto que acabaría dando nombre al proyecto. Un lugar donde reunir a amigos y creadores para compartir diferentes formas de entender una misma cultura. Diseñadores con sus propias marcas, artistas que participan en exposiciones, músicos que pasan por el local para tocar alguna canción o aficionados que enseñan orgullosos sus motocicletas transformadas.

«Al final todo gira en torno a eso, a la familia». Ese espíritu colectivo ha marcado siempre la identidad del espacio. Durante años, en la tienda de Mallorca han pasado decenas de motos personalizadas, cada una con su propia historia. «He perdido la cuenta de todas las que han pasado por allí. Abrimos con una Vespa lowrider tirada al suelo, pero luego han pasado de todo: Triumph, Kawasaki, BMW, Honda, Yamaha, Indian, Harley…». Entre ellas, incluso una Harley Ironhead que acabaría protagonizando un videoclip de Motörhead.

Pero las motos son solo una parte del universo que gira alrededor del proyecto. La otra gran pata han sido siempre las exposiciones de arte, que se organizaban cada dos meses y que Tito quiere recuperar ahora en Logroño. «Las exposiciones no me dan dinero, porque la venta se la lleva el artista. Pero me gusta generar movimiento, hacer ruido, que pasen cosas».

Por las paredes de la tienda han pasado artistas de todo tipo: algunos vinculados a la escena local mallorquina, otros con reconocimiento nacional y también nombres conocidos internacionalmente dentro del mundo de la fotografía y la cultura custom, como Dirk Behlau o Pep Bonet. La nueva etapa en Logroño comenzará además con una exposición del fotógrafo Dirk Behlau, una referencia dentro del universo de las motos y los coches clásicos.

Sin embargo, Tito tiene claro que el espacio no estará reservado únicamente para nombres conocidos. «A veces expongo a alguien muy top y al mes siguiente a alguien que he descubierto por la calle. Si lo que hace transmite algo, para mí ya es suficiente».

La música también formará parte del proyecto. Además de ropa y arte, la tienda contará con vinilos y CD, muchos de ellos procedentes de la discográfica independiente Meseta Records, y no faltarán pequeñas actuaciones en formato acústico.

El local que ocupará la tienda tiene además su propia historia. Durante años fue una carnicería de barrio y más tarde una peluquería canina que apenas llegó a consolidarse. En la parte trasera todavía conserva las antiguas cámaras frigoríficas, un espacio que Tito quiere transformar ahora en un pequeño estudio creativo donde desarrollar proyectos de fotografía y diseño.

Porque, en realidad, ese. Además de la tienda, el espacio acogerá también su estudio de diseño gráfico y una zona dedi cruce constante entre disciplinas es lo que define el espíritu del proyectocada a la fotografía, prolongando así una forma de trabajar que siempre ha mezclado comercio, arte y cultura.

Frente a un modelo comercial cada vez más dominado por franquicias y espacios idénticos entre sí, la propuesta de Tito apuesta precisamente por lo contrario: crear un lugar con personalidad propia, abierto a lo inesperado y en constante movimiento. «Al final no se trata solo de vender ropa, sino de crear un sitio donde se haga la magia y donde la familia que vayamos formando en Logroño tenga siempre la puerta abierta».

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