La Rioja

La Rioja encara una Semana Santa con las reservas hoteleras «flojitas»

La Rioja encara una Semana Santa con las reservas de alojamiento «flojitas»

FOTO: EFE/ Raquel Manzanares.

La Semana Santa ha sido tradicionalmente uno de los momentos fuertes del turismo en La Rioja. Hoteles llenos, visitantes recorriendo bodegas y restaurantes completos durante varios días. Sin embargo, a poco más de dos semanas para el inicio de las vacaciones, el sector hotelero reconoce que este año las reservas avanzan con más lentitud de lo habitual.

«De momento, las reservas están flojitas», explica Daniel Muela, vicepresidente de la Asociación Riojana de Hoteles. La diferencia con el año pasado es notable. En estas mismas fechas, muchos establecimientos ya rozaban ocupaciones cercanas al 80 por ciento. Este año, en cambio, las reservas siguen muy por debajo de esos niveles y todavía quedan muchas habitaciones disponibles.

Semana Santa suele concentrarse principalmente entre el jueves y el domingo, aunque algunos visitantes prolongan su estancia hasta el lunes festivo. Aun así, el arranque de las reservas está siendo más tímido de lo habitual. «Todavía tenemos muchas habitaciones por sacar», reconoce Muela. En algunos hoteles la ocupación apenas ronda el 30 por ciento si se cuentan todas las noches del puente, una cifra que normalmente sería bastante mayor a estas alturas del calendario.

El sector confía en que la situación se reactive en los próximos días, ya que el turismo de interior suele decidir sus viajes con menos antelación que otros destinos. «Este fin de semana es clave», señala Muela. Es el momento en el que esperan que muchas personas vayan a decidir si viajan o no durante las vacaciones y a elegir destino.

La Rioja cuenta con una ventaja en ese sentido: la mayoría de sus visitantes llega en coche. Madrileños y catalanes siguen siendo los principales clientes del turismo riojano y juntos representan cerca del 40 por ciento de los visitantes. Al tratarse de viajes relativamente cercanos, muchos turistas esperan hasta última hora antes de reservar alojamiento.

FOTO: EFE/Raquel Manzanares

Sin embargo, este año varios factores están influyendo en esa prudencia. Uno de los más evidentes es el precio del combustible. «Todos hemos llenado el depósito estos días y sabemos cómo está la gasolina», comenta Muela. Para muchas familias, un viaje de tres noches supone un gasto importante, especialmente en un contexto económico que genera cierta incertidumbre.

La ‘competencia’

A ello se suma otro elemento que no siempre aparece en los análisis turísticos: la competencia de la nieve. La Semana Santa cae este año a finales de marzo y esta temporada las estaciones de esquí todavía mantienen buenas condiciones. Eso significa que parte del turismo de interior, que en otras ocasiones habría elegido escapadas culturales o gastronómicas, puede optar esta vez por aprovechar las últimas semanas de esquí.

«Cuando la Semana Santa cae más tarde la nieve ya no compite tanto», explica Muela. El año pasado, por ejemplo, se celebró a mediados de abril, cuando la temporada de esquí estaba terminada. Este año la situación es diferente y eso también influye en la decisión de muchos viajeros.

Ante este escenario, algunos hoteles han comenzado a ajustar precios para resultar más atractivos. No se trata de una estrategia nueva, pero sí de una manera de estimular las reservas en un momento en el que el cliente parece tomarse más tiempo para decidir. «Estamos intentando posicionarnos bien en precio sin perder la calidad que siempre hemos ofrecido», señala el vicepresidente de la asociación hotelera.

En cualquier caso, el sector confía en que las reservas aumenten a medida que se acerquen las fechas festivas. La Rioja sigue siendo un destino muy valorado para escapadas cortas gracias a su combinación de gastronomía, vino y patrimonio cultural.

Además, el perfil de visitante es muy variado. Desde turistas que optan por hoteles de mayor categoría hasta viajeros que buscan alojamientos más sencillos o pensiones, lo que permite que el destino siga siendo accesible para distintos tipos de público.

Por ahora, el mensaje del sector es de prudencia. Aún queda tiempo para tomar la decisión final y el turismo de última hora puede cambiar el panorama en pocos días. «La gente va a venir», asegura Muela. «Lo que estamos viendo es que este año están más cautelosos».

Quedan todavía dos semanas para comprobarlo. En los hoteles de La Rioja esperan que, como ocurre muchas veces, el teléfono y las plataformas de reservas empiecen a moverse cuando el calendario se acerque definitivamente a las vacaciones.

¿Quieres recibir a primera hora del día toda la información de La Rioja en tu e-mail?

* campo obligatorio
To Top