El Ayuntamiento de Logroño ha sacado a licitación pública el contrato para poner en marcha un servicio piloto de reparto de mercancías de última milla desde la Plaza de Abastos. La iniciativa se enmarca en el proyecto europeo Decarbomile, financiado por el programa de investigación e innovación Horizonte Europa, que busca impulsar modelos de distribución urbana más sostenibles.
La propuesta, que el Consistorio ya planteó en 2022 al abordar la rehabilitación del Mercado de San Blas, se desarrollará ahora como experiencia piloto. El objetivo es consolidar en un único servicio las entregas de los comercios locales y, al mismo tiempo, recoger material reciclable o reutilizable procedente de restaurantes, cafeterías y bares de la ciudad. Además, el sistema permitirá monitorizar las entregas y recopilar datos logísticos para mejorar la organización del reparto urbano en Logroño.
Sin embargo, el proyecto nace con el tiempo ajustado. La intención inicial del Ayuntamiento era que el servicio comenzara este pasado 1 de marzo y se prolongara durante cinco meses (hasta el 31 de julio), con un presupuesto de 14.205 euros. No obstante, el plazo para presentar ofertas finaliza el martes de la próxima semana (17 de marzo), por lo que el inicio del contrato se retrasará, al menos, unas tres semanas.
Aun así, el pliego de condiciones -al que ha tenido acceso NueveCuatroUno- establece que «en el caso de que el inicio de la ejecución del contrato se produzca en fecha posterior al 1 de marzo, la fecha de finalización seguirá siendo, en todo caso, el 31 de julio de 2026». Por ello, en la práctica, esto podría reducir la duración real de la experiencia piloto en torno a un 20 por ciento respecto al calendario inicialmente previsto.
Durante el tiempo que esté en funcionamiento, el servicio se prestará de lunes a viernes durante cuatro horas y media al día, con una franja obligatoria de reparto entre las 13:00 y las 14:30 horas.

Al menos 30 entregas al día
La empresa adjudicataria deberá garantizar al menos 30 entregas diarias, que se realizarán mediante bicicletas eléctricas de carga desde la Plaza de Abastos. Además, también se encargará de recoger material reciclable y reutilizable procedente de establecimientos hosteleros de la ciudad. El servicio será gratuito para los usuarios, ya que su finalidad principal es obtener información para evaluar la viabilidad del modelo.
El adjudicatario gestionará todo el proceso logístico: desde la recepción y almacenamiento de los envíos, la planificación de rutas y la entrega final a los clientes hasta la gestión de incidencias. Asimismo, tendrá que recopilar datos operativos -como número de envíos, rutas o incidencias- que serán analizados dentro del proyecto europeo.
Las mercancías que podrán distribuirse a través de este sistema serán de tipología variada, incluyendo productos como alimentación, plantas, perfumes, libros o ropa. Para facilitar el desarrollo del servicio, el Ayuntamiento pondrá a disposición de la empresa adjudicataria una bicicleta de carga equipada con sensores de trazabilidad y humedad, un remolque Bicylift para palés de 120×80 centímetros, una horquilla para palés, una plataforma y contenedor de paquetería y tres puntos de recarga eléctrica.
Los comercios que quieran utilizar este sistema deberán adherirse previamente al servicio piloto antes de solicitar cualquier envío. La gestión de los pedidos se realizará mediante herramientas digitales, que permitirán registrar y analizar de forma ágil y segura toda la información generada durante el proyecto.


