José Ignacio Macías toma el relevo de David García de la Cal, quien después de trece años al frente de Proyecto Hombre pasa a presidir Cáritas La Rioja. Macías aún está aterrizando en su nuevo cargo, pero define estos primeros momentos como «gratificantes».
Macías ve este nombramiento como «una oportunidad y un reto muy ilusionante». Además, se siente muy agradecido de que hayan confiado en él para desempeñar este cargo tan importante al frente de un equipo que él califica como «de primer nivel y extraordinario».
«Me gustaría poder continuar la labor que han hecho mis antecesores, que ha sido extraordinaria, y me gustaría seguir profundizando en acercar a la gente lo que hacemos aquí para romper un poquito el estigma que tienen muchas personas», cuenta.
Tiene sus prioridades muy claras. La primera de ellas es llegar a más localidades dentro de La Rioja, para que así la gente perciba Proyecto Hombre «como un elemento de ayuda para sus vidas y que sienta esa proximidad, cercanía y humanidad». También, seguir luchando contra las creencias irracionales que aún tiene la sociedad respecto a lo que en realidad es el consumo de drogas, «que muchas veces se ve como un acto de rebeldía». José Ignacio busca desmitificar todo esto «para poner en el centro que las personas nos tenemos que cuidar».
Antes de asumir el cargo, ha trabajado como terapeuta en la entidad, un tiempo que valora «de un crecimiento y una transformación personal como nunca me hubiera imaginado». Macías defiende que su experiencia previa en la intervención directa va a serle de gran ayuda en su nuevo papel como director: «Creo que es muy importante que cuando vas a asumir un cargo de gestión, sepas a qué van dedicados todos tus esfuerzos y qué necesidades te pueden plantear tus compañeras, entenderlas perfectamente y poder articular los medios para que se lleven a cabo».
El equipo de Proyecto Hombre La Rioja está conformado por 26 personas y tiene un enfoque multidisciplinar: hay psicólogas, sociólogos y trabajadoras y educadoras sociales. Uno de los primeros objetivos de José Ignacio es ampliar el equipo incorporando a un terapeuta ocupacional: «Es algo en lo que ya estábamos trabajando anteriormente y lo apoyo totalmente, porque de mis anteriores experiencias laborales ya conozco lo que puede desarrollar y creo que nos puede aportar mucho».
«Aquí trabajamos con el bienestar emocional de las ciudadanas que vienen con nosotros y que además tienen una dificultad con una adicción», cuenta Macías, a quien su experiencia como terapeuta en la entidad le ha enseñado que cualquier persona, en cualquier momento, puede tener dificultades con cualquier tipo de adicción: «Ya no solo hablamos de sustancias, también hablamos de una adicción comportamental a nuevas tecnologías, a móviles, hablamos de juegos y apuestas que destrozan la vida de las personas».
Asume el cargo con muchas ganas, mucha ilusión y esperando estar a la altura: «Para mí, después de la familia, lo que más me va a marcar en la vida va a ser el trabajo aquí en Proyecto Hombre».


