El director de Cáritas La Rioja, David García, ha asegurado este viernes que el acceso a la vivienda es una «barrera infranqueable» que se ha convertido en «el epicentro de la desigualdad y la exclusión social», una situación que requiere de la adopción de «medidas urgentes» por parte de las administraciones.
En una rueda informativa, García ha presentado la memoria de 2025 de esta entidad, junto al obispo de la Diócesis Calahorra y La Calzada-Logroño, Santos Montoya, y el delegado episcopal de Cáritas Diocesana de La Rioja, José Andrés Pérez.
Cáritas destinó en La Rioja el año pasado casi 227.000 euros a ayudas directas, de los que más de 144.000 euros, el 63 por ciento, se dedicaron a gastos vinculados a vivienda, ha subrayado el director.
El año pasado, se ayudó a 802 personas que viven en una única habitación, un 78,6 por ciento más que en 2024, de las que 170 eran menores de edad, por lo que ha alertado de que esta situación no es temporal o excepcional, se ha extendido y afecta a niños y adolescentes.
Esta preocupación coincide con las conclusiones del IX Informe FOESSA sobre Exclusión y Desarrollo Social en La Rioja, que señala la vivienda como epicentro de la desigualdad.
Según el informe, en 2024 el 14,3 por ciento de la población y el 11,6 por ciento de los hogares de La Rioja presentaban algún problema de exclusión en esta dimensión.
FOESSA estima también que alrededor de 10.000 personas se encontraban en situación de vivienda insegura y unas 26.000 personas vivían en una vivienda inadecuada por problemas de habitabilidad, insalubridad o hacinamiento.
Ha recalcado que el mercado del alquiler impone condiciones muy duras en general, con precios elevados, exigencia de garantías económicas y escasez de oferta de viviendas, pero estas barreras son mayores para las familias con ingresos irregulares, migrantes, monoparentales y, especialmente, con menores a su cargo.
Ante esta realidad, Cáritas La Rioja ha urgido a las administraciones a avanzar en la creación de un parque público de vivienda de alquiler social, adecuar las ayudas públicas a los costes reales del mercado de alquiler y reforzar la coordinación entre las políticas de vivienda y los servicios sociales.
«No basta con atender la emergencia. Necesitamos políticas estructurales y sostenidas. La vivienda no puede seguir siendo el factor que expulsa a las personas de sus procesos de inclusión», ha recalcado.
25 viviendas temporales
En este ámbito, Cáritas La Rioja cuenta con el programa de alojamientos temporales, que en 2025 acompañó a 21 familias, con un total de 74 personas beneficiarias, de las que 39 eran menores.
Este programa dispone de 21 viviendas distribuidas en dos fases: una de acompañamiento integral, con 15 viviendas en régimen de cesión de uso, y otra de autonomía y alquiler, con seis viviendas en las que las familias acceden a un alquiler adaptado a sus ingresos.
Además, en 2025 se incorporaron otras cuatro viviendas en zonas rurales, cedidas por la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño, que han permitido acompañar a cuatro familias, con 12 personas beneficiarias.
Próximamente la Diócesis aportará otra vivienda adaptada a una persona con discapacidad y también ha cedido el Hogar Betania en Fuenmayor, donde viven 5 jóvenes migrantes mayores de 18 años, llegados desde Canarias.


