La Rioja

Al habla sus señorías: de los 27 minutos de Víctor Rada a las 35 horas de Henar Moreno

FOTO: EFE/ Raquel Manzanares

Es lo que tiene la transparencia: que las páginas de las instituciones tienen lugares (un poco escondidos, eso sí) en los que poder ver determinadas curiosidades como el diferente protagonismo que tienen en el Pleno del Parlamento los diferentes diputados. Y es que no todos los escaños pesan lo mismo… al menos cuando se trata de hablar. Los datos de intervenciones y tiempo de palabra acumulados en lo que va de legislatura dibujan una Cámara con ritmos muy distintos y alguna que otra paradoja: diputados que hablan poco pero largo, otros que hablan mucho y algunos que directamente han optado por el perfil casi silencioso.

Antes de entrar en materia conviene hacer una aclaración necesaria. La presidenta y la vicepresidenta primera del Parlamento encabezan el ranking de intervenciones, pero lo hacen por una razón puramente reglamentaria: dirigen los debates, conceden turnos y ordenan votaciones. Mucho micrófono, sí, pero poco contenido político. Sacadas de la ecuación, el mapa real de la palabra parlamentaria resulta bastante revelador.

Pocos escaños y mucha voz

Los grupos con menos diputados son, sin sorpresa, los que más hablan. No por exceso de entusiasmo, sino por pura matemática parlamentaria: cuando solo hay uno o dos escaños, todo pasa por ellos.

FOTO: EFE/ Raquel Manzanares.

El caso más claro es el de Henar Moreno. La diputada de Izquierda Unida no solo es quien más tiempo ha pasado en la tribuna (ya lo hizo en la legislatura pasada), superando con holgura las 35 horas, sino también una de las que más veces ha intervenido. Su presencia es constante y transversal: debates de fondo, iniciativas, réplicas y contrarréplicas. En Izquierda Unida no hay rotación posible y se nota. A su lado, Carlos Ollero refuerza la idea de un grupo pequeño pero muy activo, sobrerrepresentado en tiempo de palabra respecto a su peso numérico. Entre los dos suman más de 55 horas de discurso parlamentario.

En Vox ocurre algo similar, aunque con un tono distinto. Ángel Alda y Héctor Alacid forman un tándem que roza la hiperactividad: más de 500 intervenciones entre ambos y cerca de 40 horas de discurso. Dos diputados que han decidido que, ya que son pocos, se les oiga bien. Y a menudo.

En el PP, Gonzalo Capellán gana por goleada

En el Partido Popular, grupo mayoritario y de Gobierno, la escena cambia. Hay muchos diputados, sí, pero el uso de la palabra se concentra en unos pocos nombres clave. El presidente del Ejecutivo, Gonzalo Capellán, no lidera el ranking de intervenciones, pero sí el de tiempo entre los perfiles políticos. Cuando toma la palabra, no es para un comentario rápido. Sus casi 24 horas de intervención reflejan discursos largos, de balance y de defensa de la acción de Gobierno. Menos veces, más minutos.

Algo parecido sucede con la portavoz parlamentaria, Cristina Maiso, que es la diputada del PP que más interviene y una de las que más tiempo acumula. El resto del grupo se mueve en cifras mucho más discretas. Muchos nombres, muchas presencias puntuales y poca acumulación de minutos. Traducido: en el PP se habla mucho, pero no todos hablan igual. Y como siempre hay excepciones, el diputado que menos ha hablado en toda la legislatura es el popular Víctor Manuel Rada, con apenas 12 intervenciones y 27 minutos de palabra. Media hora larga en casi dos años de Parlamento. Un perfil discreto, casi invisible en el debate autonómico desde que tomase posesión en septiembre de 2024

El PSOE: portavocía sin monopolio

El Grupo Socialista ofrece un patrón más repartido. Aquí la portavocía no implica acaparar el micrófono. Lejos de lo que podría parecer, Javier García, como portavoz del primer partido de la oposición, no es el diputado socialista que más interviene ni el que más tiempo suma del PSOE.

FOTO: EFE/ Raquel Manzanares.

De hecho, otras voces del grupo le superan en ambos apartados. María Somalo encabeza al PSOE en número de intervenciones, mientras que Sara Orradre, Jesús María García o Mikel González de Legarra acumulan más tiempo de palabra. El resultado es un grupo donde el protagonismo se reparte. El socialista que menos ha hablado ha sido Daniel Carrillo pero hay que tener en cuenta que entró un año después que sus compañeros a la Cámara regional.

Al final, los datos no hacen más que poner cifras a lo que cualquiera que siga los plenos ya sospecha. En el Parlamento de La Rioja hay diputados que viven pegados al micrófono, otros que lo usan solo cuando toca y algunos que parecen haber firmado un pacto tácito con el silencio. Unos hablan porque no pueden repartirse el trabajo, otros porque gobiernan y cuando hablan lo hacen largo, y otros porque prefieren que el protagonismo lo asuma el compañero de escaño. Estrategia, estilo o simple supervivencia parlamentaria explican por qué no todos los asientos pesan lo mismo en el hemiciclo. Eso sí, una cosa queda clara: en esta Cámara, tan importante como tener la palabra es saber cuándo cogerla… y cuándo dejarla pasar.

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