La pelota a mano profesional afronta un cambio de calado tras el traspaso de la mayoría de participaciones de la promotora Aspe al grupo Bainet, vinculado en los últimos años a la explotación de derechos comerciales y audiovisuales del sector y propietario de la firma Baiko, la otra gran estructura de la mano.
La operación, adelantada por El Correo, supone en la práctica un giro hacia un modelo de gestión concentrado y abre una nueva etapa en un deporte históricamente sostenido sobre el equilibrio entre dos empresas.
Fernando Vidarte, responsable de Aspe durante cerca de tres décadas, anunció este lunes que ha vendido la mayor parte de sus acciones por motivos de salud y por falta de ilusión para continuar. Según la misma información, el Boletín Oficial del Registro Mercantil (BORM) ya reflejó a finales de diciembre el cambio de propietario, situando como nuevo titular a Iker Moreno Morán, director financiero y adjunto a gerencia de Bainet.
Sede en Éibar y plantilla a la espera
Vidarte indicó que la sede de Aspe (a la que pertenece Javier Zabala, Darío o Loza) se mantendrá en Éibar y que los trabajadores continuarán en sus puestos. Su hijo, Jorge Vidarte, seguirá como gerente, en un escenario que despierta incertidumbre entre plantilla y pelotaris, que desconocen los pasos que adoptarán los nuevos propietarios.
De forma paralela, Baiko Pilota ha difundido este lunes un comunicado en el que Pelota Pro Liga —la estructura que agrupa a las empresas del ámbito profesional, anteriormente conocida como LEP.M— informa de nuevos acuerdos tras los últimos cambios societarios.
Entre ellos destaca la creación de una Fundación para apoyar la formación de jóvenes pelotaris y reforzar la actividad de clubes aficionados, además de impulsar iniciativas sociales ligadas a la pelota. También se expresa la intención de ampliar el marco geográfico del deporte y reforzar la presencia en territorios donde el seguimiento se haya debilitado.
Por último, Pelota Pro Liga señala que trabaja en un nuevo marco competitivo con un formato «por equipos», con el objetivo de mejorar el actual sistema y posibilitar un mayor número de pelotaris profesionales.
Un movimiento con impacto en el mapa de la pelota
La operación tendrá repercusión directa en el ecosistema de la mano profesional, donde Aspe y Baiko han sido los dos pilares empresariales durante años. A la espera de conocer el encaje definitivo del nuevo modelo y su desarrollo deportivo, el cambio abre interrogantes sobre el futuro de los campeonatos, la programación, las plantillas y la negociación de derechos.
En comunidades como La Rioja, con tradición pelotazale y presencia habitual de pelotaris y festivales en frontones, el nuevo escenario se seguirá de cerca por su posible influencia en los pelotaris locales, en el calendario, la organización de eventos y el impulso de la base.


