«Más útil sería señalizarlo bien para que los caminantes no se pierdan en su paso por Logroño». Así se ha expresado este viernes el portavoz del Partido Riojano en la ciudad, Rubén Antoñanzas, minutos después de la inauguración del nuevo mojón que marca los 604 kilómetros que separan la capital riojana y Santiago de Compostela a través de la Ruta Jacobea.
.@conrado_escobar ha inaugurado un monolito señalando el Camino de Santiago, en la fachada de la Concatedral de la Redonda, en pleno Portales, por donde NO PASA el Camino de Santiago.
Más útil sería señalizarlo bien para que los caminantes no se pierdan en su paso por Logroño. pic.twitter.com/m9uJ1LcbSm
— Rubén Antoñanzas (@rubenantonanzas) January 16, 2026
Y razón no le falta al dirigente riojanista, que ha reparado en una cuestión que no es baladí: el nuevo hito kilométrico –presentado con todo boato, con la presencia del mismo presidente de Galicia– se erige en un punto por el que, de facto, no debería atisbar ningún peregrino que desee llegar a Santiago por la vía más rápida.

Porque, por muy atractivo que resulte el entorno de la concatedral de La Redonda, el Camino no pasa por él, sino que se adentra en Logroño por el Puente de Piedra para discurrir por la calle Ruavieja y salir hacia la calle Murrieta a través de la Plaza del Parlamento. Dicho de otro modo, el peregrino que quiera asomarse al nuevo monumento tendría que desviarse unos 250 metros de la ruta.
El ‘confuso’ camino a Santiago
La errónea ubicación del nuevo mojón no representa la única polémica reciente en torno al trazado de la Ruta Jacobea sobre suelo riojano. Hace casi 3 años, la organización Camino Francés Federación denunció el desvío «ilícito e intencionado» del Camino hacia Ventosa, obligando a los peregrinos a aumentar su itinerario al atravesar el municipio.

Esta federación, que agrupa a una veintena de asociaciones de amigos del Camino de Santiago en cinco comunidades autónomas, alertó de que las señales instaladas por el Gobierno de La Rioja habían sido retiradas y, en su lugar, se habían «pintado a mano flechas amarillas que señalaban la dirección opuesta».
Tras esta acusación, el alcalde de Ventosa defendió la legalidad de las señales al paso del Camino por su localidad, recalcando que las flechas «estaban autorizadas por el Consejo de Patrimonio de La Rioja y señalan tanto el Camino de Santiago tradicional como la Variante por el núcleo urbano de la localidad».


