La gente pasea por el centro de Logroño cargada con bolsas, pero mucho menos que otros años. Y es que para muchas de las que estos días intentan pillar alguna ganga, las rebajas ya no son lo que eran. Pero aun así, los riojanos siguen siendo líderes en gasto: 118,13 euros por cabeza, lo que sitúa a La Rioja considerablemente por encima de la media nacional (104,65 euros por persona).
Para Beatriz y Rocío es su primer día de rebajas, pero de momento van con las manos vacías. «Compramos todos los días, entonces las rebajas no nos compensan porque no hay mucho», explica Beatriz. «Hoy en día ya no hay rebajas, parece que te sacan lo que ya no quiere nadie, entonces ya no vale la pena», añade Rocío.
Parece que para poder encontrar algo que merezca la pena, es obligatorio rebuscar o tener mucha suerte: «Nosotras no rebuscamos así que no tenemos suerte», comentan entre risas. «Simplemente vamos a mirar y si vemos algo interesante, pues picamos, pero si no, nada», cuenta Beatriz, a lo que Rocío añade: «Vamos un poquito a lo que veamos, porque ya no esperamos a rebajas como antes porque ya no vale la pena».
Marian sí que ha picado estas rebajas: «Me he comprado dos pantalones vaqueros que necesitaba. Uno me lo he comprado de rebajas y el otro de nueva colección, pero por lo menos me he cogido uno de rebajas».

Para ella también es su primer día aprovechando las rebajas y ya le ha dado tiempo a entrar a tres o cuatro tiendas y algunas no le han convencido: «Se nota que sacan cosas de unas cuantas temporadas atrás».
Marian es de las que va y si le cuadra y le gusta, se lo compra. Da igual que sea de nueva temporada pero, «si es de rebajas, mejor». No tiene un presupuesto marcado, porque no va «a comprar a lo loco, voy a por lo que necesito. No compro por comprar».
Es de las firmes defensoras del comercio físico. «Sigo queriendo que haya tiendas en el centro de Logroño, me encantaría que siguiesen abiertas», cuenta. «Tengo a mis hijos que sí que compran casi todo online, pero yo me niego. Prefiero ir a la tienda, probármelo y ver si me gusta o no», añade.
Otras para las que también es su primer día de rebajas son Cristina y Caterina y la mañana les ha cundido porque ya han picado «un poquito en Zara», que es donde más han visto: «Hemos ido a alguna otra tienda más, pero hemos visto pocas cosas de rebajas este año».
Aunque confiesan que sí que miran algunas cosas online, prefieren acudir a la tienda física «para probarte tallas y demás». También han aprovechado la excursión a San Antón para devolver algunas cosillas con las que los Reyes Magos no acertaron con las tallas.

«Cuando vienes a tiro hecho nunca encuentras nada. Es mejor venir sin ninguna expectativa y ahí es cuando encuentras algo», señala Caterina. «Es mejor dejar que te sorprenda», añade Cristina. Algún año sí que han hecho lista de cosas que necesitaban, como unas zapatillas, pero este año van un poco a la aventura: «Si cae algo mejor, si no pues nada». ¿Su presupuesto? «Lo mínimo posible».
Aunque la percepción que las rebajas ya no son como antes, una cosa queda clara: nadie se resiste a un buen descuento, aun cuando es para un jersey de hace unas temporadas.


