Aunque parezca que ya hemos sobrevivido a los acontecimientos navideños, la realidad aún nos depara una de las citas más esperadas para muchos como es el día de los Reyes Magos. Cada 6 de enero, los salones de las casas se llenan de regalos que previamente han sido seleccionados y encargados a Sus Majestades de Oriente.
Dado que ellos no pueden ocuparse de todo, hemos contactado con los ‘pajes’ de los hogares riojanos para conocer dónde están encargando sus presentes y qué tienen previsto colocar debajo de cada árbol. Entre las respuestas aún seguimos percibiendo la dualidad entre quienes se aferran al comercio físico y local y quienes han sucumbido al ‘click’ del ordenador para comprar online los regalos.
Juan ya no hace «colas infinitas» en los comercios del centro de la capital riojana y opta, desde hace tres años, por pedir a sus familiares el enlace de los productos que les gustan: «De esta manera, en media hora suelo tener casi todos mis regalos preparados sin complicarme mucho».»Amazon es lo que más suelo utilizar porque en horas me llega a casa», apunta.
Otros no lo tienen tan claro y prefieren pasear por los escaparates riojanos en busca del regalo perfecto. «Me suele gustar pasear por las tiendas del barrio mientras pienso en los familiares a los que voy a regalar, si me gusta algo para ellos se lo compro», sostiene Concha, mientras mira una bufanda en un escaparate de de las Cien Tiendas.

Vecinos de la ciudad entrando a por las últimas compras de Reyes
Sin embargo, la revolución digital ha introducido en nuestra vida no solo comodidad a la hora de comprar, sino que también ha abierto todo un mundo de posibilidades. Mateo antes se conformaba con comprar el jersey más bonito de dos o tres tiendas, pero ahora debate durante días cuál de todos los jerséis de todas las páginas online quiere para el día de Reyes: «Abrir cualquier tienda online es sinónimo de estar horas viendo productos increíbles que los puedes tener en tres días en la puerta de tu casa». Pese a esa comodidad, Marcos reflexiona que «no todo tiene que ser online y hay que hacer un esfuerzo por intentar comprar en tiendas físicas que construyan barrio». Entre los nombres más sonados de compras online, destacan Amazon, Zalando o Asos.
Pese a la comodidad, todavía hay gente que no se hace a «estos bichos» y prefiere ir, tocar y probar. Este es el caso de Mariano, de 74 años, que afirma contundentemente que «nunca compraré en tiendas online para estas fechas: Tenemos un comercio local y de cercanía que es perfecto para elegir productos. Además, si te equivocas es mucho más fácil cambiar por otro en la misma tienda», sostiene exacerbado.

Entrada de Santos Ochoa en el Paseo de las Cien Tiendas
Comercio local o gran multinacional
Aunque vistan al General Espartero de cuarto rey mago para apoyar desde las instituciones al comercio local, los clientes que compran en tiendas físicas no lo tienen del todo claro. Entre la mayoría de respuestas encontramos el «depende del producto» para decidir si acuden a grandes multinacionales o al comercio de barrio. Otros, los más orgullosos, sí que expresan que «siempre» intentan comprar en los comercios pequeños de Gran Vía, el Paseo de las Cien Tiendas o alguna otra zona parecida. «Me gusta el trato personalizado y los productos de calidad que ofrecen las pequeñas tiendas a la hora de hacer un regalo», expresa Eduardo.
Este tipo de clientes, fieles al comercio local, ha perdido fuerza en los últimos años. Ejemplo de ello es Marisa, que sale del local H&M de San Antón y asegura que el comercio local «se ha quedado para cosas muy concretas y del día a día, no para regalar. Y mucho menos regalar a jovenes». De todos modos, la mayoría de las personas entrevistadas transmiten su «confianza» en el comercio de local, así como sus intenciones de pasarse a comprar.
«Lo de siempre»
Sea donde fuere, los Reyes -y sobre todo sus ‘pajes’- se encargaran de que la mañana del 6 de enero todas las casas tengan algún regalo debajo de sus árboles. Muchos ya no escriben sus cartas porque «confían» en la destreza de sus majestades. Los hay a los que siempre le viene bien todo porque a caballo regalado no se le debe mirar el diente. A Rosa le da igual: «Todo lo que este hecho con cariño me viene bien, ya sean zapatillas, pijamas o libros».
Sin embargo, la mayoría de respuestas que encontramos a qué han pedido a los Reyes conducen al «lo de todos los años». Javier lleva a su hijo de la mano y es otro devoto de la anterior frase: «Personalmente yo quiero lo de todos los años, que es material para el deporte que me gusta practicar».
Con los adultos, acertar parece más o menos sencillo. Pero todavía hay un sector de la población crítico y con muchas exigencias a la hora de los regalos: los niños. Estos pequeños examinarán y evaluarán de forma rigurosa los regalos que vienen de Oriente. Marisa tiene dos nietos de 7 y 10 años y confiesa que el mundo de los regalos para los niños es una locura: «Legos, drones o artículos de series son algunas de las cosas que más piden en mi casa», mantiene, confusa por la carta de sus nietos.
Los hay también más originales y optan por regalar experiencias: «Una noche en un hotel perdido, una comida Michelin, o un paseo en avioneta. Me parece mucho más divertido hacer este tipo de cosas que las zapatillas o el jersey de toda la vida», defiende un viandante que observa la nueva apariencia de la estatua del Espolón.

Sea como fuere, no hay regalo malo si la intención es buena. Por ello, los pajes seguro que están a la altura el 6 de enero. En tienda física, de barrio o de multinacional, o en grandes plataformas digitales, todos ellos tienen el mismo sentimiento: hacer feliz a alguien que quieren.


