Gastronomía

Costumbres navideñas adaptadas a los nuevos tiempos: «La gente cocina menos»

Los tiempos cambian y, con ellos, lo hacen también las costumbres y menús navideños. Cada vez son más las familias que se decantan por quitarse del embrollo que es preparar las comidas y cenas de las fiestas y optan por platos ya preparados. «Para Nochebuena hemos hecho un 40 por ciento más que el año pasado», señala María José Loro, de Hermanas Loro. Estas son ya sus cuartas navidades en la tienda de comida para llevar, así que ya sabe de lo que habla.

«Yo creo que es un poco el hábito, nos hemos acostumbrado a pedir más comida», añade. Eso, y que cada vez cocinamos menos, «o que las madres que eran las que cocinaban están más cansadas y no van renovando generaciones».

«Estamos más acostumbrados a que la gente joven es la que pide comida, pero mi clientela es mayor por lo general», apunta. No son pocos los clientes que dicen «nos juntamos muchos y no tengo ganas de cocinar, porque estos días lo que apetece es disfrutar con la familia». Y es que el hecho de preparar las comidas en casa no implica solo cocinar, también es planear el menú, calcular cuánto se necesita de cada cosa, prepararlo todo y, de esta manera, te ahorras mucho tiempo.

Manuel Pinillos, de Cocinados Gran Vía, también ha notado que cada vez son más los que se decantan por esta opción. Coincide con María José en que «la gente cada vez cocina menos, ya no hay cocinas en casa». Por eso, hasta sus tiendas se desplazan gentes de todas las edades.

Eso sí, hay una cosa que se mantiene: los platos tradicionales. «Principalmente el asado. Pero también los platos fuertes, como la merluza en salsa y rodaballo», explica Manuel. Eso sí, siempre adaptado a la economía de cada uno: «Unos eligen pollo, otros cordero, otros cocochas».

Los platos de toda la vida tampoco pasan de moda, como asegura María José: «Una sopa de pescado o el cardo siempre funcionan bien».

En el caso de Rossana Buffet, donde también notan como cada año más familiar se quitan de cocinar, lo que hacen es preparar unos menús especiales para Navidad. Y, como explica Carmen Nalda, los platos tradicionales no pueden faltar: «Los asados, el bacalao confitado, merluza rellena de changurro y las cocochas al pilpil».

En toda buena mesa riojana hay una cosa que no puede faltar: el picoteo. El gran protagonista. En eso coinciden los tres. Los clientes siempre piden «croquetas, pimientos, calamares, rabas y todas esas cosas», también «casquería, diferentes fritos y gratinados». Pero, sin duda, el entrante estrella son las croquetas. Un bocado jugoso pero que, bien hecho, lleva mucho tiempo.

Con antelación, pero sin prisa

«Al rededor del puente de diciembre la gente ya empieza a interesarse, pero los menús los encargan la última semana», explica Carmen. «La gente se lo va pensando y los últimos días ya lo deciden. Faltan muchos días todavía para Nochevieja», comenta Manuel.

La campaña de Nochebuena ha puesto de manifiesto que, efectivamente, cada vez más gente se decanta por esta opción. De Nochevieja… todavía no se puede hacer un balance. «La gente es más previsora para Nochebuena y Navidad, y Nochevieja es más a última hora porque hay tan poquito tiempo entre una y otra…», apunta María José, quien ha cerrado hoy la campaña para la última cena del año y afirma que son muchos los que han esperado hasta hoy para hacer los pedidos.

Ya hecha o preparada en casa, estos días la comida es la protagonista pero casi es lo de menos. Porque lo de verdad importa es juntarse en torno a una mesa con los seres queridos.

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