El vendaval Jokin Altuna ha eliminado a Javier Zabala en las semifinales del Cuatro y Medio de San Fermín (22-17). Menos emoción de la esperada en el Atano III, en un partido decantado por un parcial 10-0 del guipuzcoano (del 7-8 al 17-8). El riojano ha respondido con un 2-9, pero no ha sido suficiente. Por momentos, ha aparecido la mejor versión del vasco, imparable en sus ganchos. Es el Messi de la pelota vasca y ante este nivel, hay que jugar realmente bien para superarle. Llevaba más de un mes y medio sin competir y ha vuelto por todo lo alto, para desgracia del najerino. Altuna jugará la final ante Laso el próximo 7 de julio en el Navarra Arena.
Se esperaba una batalla, un duelo a cara de perro entre dos especialistas del acotado. Es lo que se ha visto durante el largo tramo inicial. Toma y daca sin pausa desde el inicio, con una bola especialmente viva que ha favorecido el espectáculo (2-2). Tras recuperar su saque, Zabala ha aprovechado esta iniciativa para colocarse 2-5. Un saque, una bola de Altuna III alta y un saque-remate del riojano le han colocado por delante, en su máxima ventaja (2-5). La respuesta del colorado, favorito, no se ha hecho esperar: dos ganchos para poner el 4-5. A lo que su rival, tras una gran defensa, ha respondido con el 4-6. «Coge altura siempre», le ha recomendado su padre.
Pero Altuna no le ha dejado imponer su plan y tras recuperar el saque, ha recuperado la ventaja (7-6). Seguidamente, a Jokin se le han ido dos golpes fuera, el 7-7 sobre la línea. Su ritmo, su intensidad supone correr riesgos y pese a ir 7-8 abajo, el de Amézqueta tenía el plan claro: apretar todo lo posible y adelantarse a saque. Y así, tras recuperar la iniciativa, Jokin ha complicado los restos de Zabala, que se han ido demasiado altos o a veces, demasiado bajos. Y cuando la pelota va demasiado baja, Altuna sabe rematar y usa sus manos como nadie. Es lo que ha ocurrido, con sus ganchos, sus dejadas al choco y sus saques-remates. 17-8 en el luminoso.
Por fin, Zabala ha cortado la sangría con un buen remate (17-9) y ha podido acercarse hasta el 17-12. Después, un golpe suyo al metal y otra terminación maestra de Altuna a la esquina ha puesto el 19-12. Aun así, Javi no se ha rendido y ha sacado su casta. Todo estaba cuesta arriba, pero lo ha dado todo. Ha vuelto a sacar largo, como le ha aconsejado su progenitor y gracias a su lucha, le ha endosado un 0-5 a su rival para ponerse 19-17. Emoción en San Sebastián, ante una grada que quería más partido. Pero no iba a ser así.
Altuna le ha metido un punto más a su juego, en un ritmo que solo alcanzan los grandes campeones. Así, tras un dos paredes que Zabala ha devuelto a duras penas, Jokin ha llegado al 20 y ya no ha parado hasta el 22. El 21 ha llegado con una cortada y el 22, tras un dos paredes de ángulo imposible, un resto desesperado de Zabala y una culminación a placer. Altuna sigue siendo el rey en las distancias cortas, aunque Zabala le ha complicado hasta donde ha sido posible.
Zabala: «Hemos hecho lo que hemos podido»
Así lo ha valorado Javi al final del partido en la ETB1: «Hemos luchado hasta el final, hemos hecho todo lo que hemos podido y solo nos queda dar la enhorabuena a Jokin. Queríamos vender la piel lo más cara posible, hemos hecho un buen final». Para él, la clave del encuentro ha sido su resto: «Se me han ido varios restos arriba, tenía un poco de miedo a la hora de restar, la restaba baja y ahí él es imparable con el gancho. Se me ha adelantado al saque, me ha cortado el ritmo y no le he cruzado».
Por último, preguntado por si la lesión de Darío podría darle un hueco en las próximas ferias, ha respondido lo siguiente: «No espero nada, espero que Darío sea lo más leve posible, que se recupere cuanto antes. No se lo merece nadie y menos Darío, que iba a afrontar el verano más importante de su vida. Me da igual lo que pase conmigo, es una lesión grave y solo le puedo mandar ánimos y que vuelva lo antes posible»


