El pueblo de Fuenmayor vivió este viernes una de las noches más mágicas del año con la suelta de más de dos mil farolillos que pusieron luz y color al cielo de la localidad. En cuestión de pocos minutos, la zona del entorno de las piscinas donde se realizaba la suelta fue invadida por multitud de personas que participaron en este tradicional evento.

Un espectáculo que contó también con fuegos artificiales y que no quisieron perderse las familias, jóvenes y parejas, que lanzaron sus farolillos con frases tan significativas pintadas en ellos como «para que se cure mi papá». La emoción, un año más, invadió Fuenmayor ante la atenta mirada de vecinos y visitantes, demostrando que este «es un pueblo vivo».
La jornada festiva comenzó a partir de las 20:00 horas, cuando los bares de la localidad ofrecieron un pinchopote navideño. Además, la Asociación Juvenil Los de Fuchu organizó un concurso que premiará el mejor pincho servido durante la velada.

Desde el Ayuntamiento de Fuenmayor agradecen especialmente la colaboración de esta Asociación juvenil, así como la labor de los servicios de limpieza municipales, ya que tras finalizar el acto «trabajaron sin cesar para dejar limpia la zona». Además, desde el consistorito recuerdan que «estos farolillos son biodegradables y no representan problema alguno para el medio ambiente. Una bonita forma de recibir a la Navidad».


