La Alcoholera de La Rioja vive un renovado protagonismo gracias a dos líneas que miran al pasado para ofrecer propuestas singulares: los destilados 1934 y el brandy El Recuperado, dos propuestas con identidad territorial con las que recuperar las elaboraciones artesanales para estas fiestas navideñas.
Los destilados 1934, elaborados en la histórica Alcoholera de Cenicero desde su fundación, reivindican una forma de producción tradicional basada en aguardientes con marcada identidad riojana. En las últimas semanas se han convertido en habituales en catas y mesas festivas, donde se valora su carácter aromático y versatilidad: Brandy Roble, Aguardiente de orujo envejecido, Aguardiente de orujo, Licor de Hierbas, Mistela y Licor de Eguzkilore, para disfrutar de las sobremesas largas y encuentros familiares.

Muy distinto es el caso de El Recuperado, un brandy singular y de producción limitada que La Alcoholera ha rescatado de sus antiguas barricas. Con 30 años de envejecimiento, se ha consolidado como una de las propuestas más exclusivas surgidas recientemente en el panorama de los destilados riojanos añejos. Su presencia comienza a hacerse notar en los listados de “regalos especiales” para estas fechas, con un PVP de 250 euros que garantizan su calidad, y la historia que encierra cada botella.
La recuperación de estas elaboraciones ha reavivado el interés por la tradición destilera riojana, un patrimonio que reivindica su lugar como producto con origen claro, kilómetro cero y elaboración cuidada, que marcará tendencia para estas fiestas. Tanto los destilados 1934 como El Recuperado pueden encontrarse en tiendas especializadas, así como en la web de La Alcoholera.


