La investigadora de tendencias gastronómicas Eva Ballarín ha instado este lunes a La Rioja a convertir su singularidad enogastronómica en «rituales que emocionen al viajero», en un mensaje dirigido al sector durante la ponencia inaugural del I Encuentro de Enogastronomía de La Rioja, celebrado en Riojaforum.
Ballarín ha defendido que el territorio debe identificar aquello «que no se puede replicar en ningún lugar del mundo» y convertirlo en la base de su posicionamiento. «Restaurantes donde puedes comer algo que no puedas comer en ningún otro sitio, vinos que no puedes tomar en ningún otro lugar y un paisaje absolutamente único. Esa es la ventaja competitiva», ha afirmado.
La experta ha insistido en la necesidad de dotar a los productos y experiencias riojanas de un relato emocional. «Asociemos nuestra singularidad a un ritual. No es solo tomar un vino o ver un amanecer: es generar un momento que conmueva», ha apuntado. Según ha explicado, este enfoque responde a «la era de la sensibilidad, del hedonismo y las emociones», en la que los destinos deben ofrecer vivencias auténticas y memorables.
En este sentido, ha alertado de que la comunicación de un destino -«las expectativas que se generan previamente»- debe corresponderse con la realidad de la experiencia. «No queremos que lo que vemos en Instagram luego no sea verdad. No queremos bodegas preciosas en redes y de cartón piedra al llegar. Queremos que el destino esté a la altura de las expectativas que genera», ha advertido. Para ello, ha subrayado la importancia de la excelencia: «Hay que trabajar con calidad, con exigencia y dando lo mejor para fidelizar y generar embajadores».

También ha defendido que la marca de un territorio no se construye solo desde las instituciones o las empresas, sino desde cada profesional que forma parte de la experiencia del visitante. «Ya no creemos en anuncios, pero sí en lo que nos dice el camarero, la guía turística o el recepcionista. Todos somos embajadores de la misma marca», ha remarcado.
Ballarín ha señalado, además, que todas las generaciones —jóvenes, adultos o seniors— buscan tradición, legado y verdad. «Todos queremos destinos con historia, con pasado, con algo que nos conmueva. Y eso no se improvisa: se consolida con tiempo y con territorio», ha dicho.
Durante su intervención, la experta ha reivindicado el peso internacional de la marca Rioja. «Cuando viajo por el mundo y digo que soy española, a menudo lo primero que mencionan, tras el jamón, es Rioja. Es una marca conocida y respetada», ha asegurado. Por ello, ha considerado que la región tiene «una oportunidad brutal» para consolidar una estrategia 360 que combine identidad, autenticidad, emoción y coherencia.
Ballarín ha concluido con un mensaje de responsabilidad compartida en un contexto turístico global cada vez más competitivo. «Todo el mundo quiere un pedazo de esta gran industria llamada turismo. España sigue siendo el mejor país del mundo gracias a territorios como La Rioja. Tenemos la responsabilidad y el orgullo de transmitir esa identidad y hacer realidad las expectativas de quienes nos visitan», ha afirmado.


