El editor y fundador de Pepitas de Calabaza, Julián Lacalle, asegura que en La Rioja no existe un gremio editorial, lo que genera problemas y gastos que las empresas del sector de otras comunidades no tienen, por lo que ha planteado la posibilidad de formar asociaciones con otras regiones en esta materia, por ejemplo.
Lacalle ha comparecido en la comisión de estudio del Parlamento de La Rioja que analiza la situación del sector de la cultura en La Rioja, sus necesidades y expectativas.
Ha indicado que el problema no es que no haya un gremio editorial en La Rioja, sino que hay que buscar la manera de estar asociados, por ejemplo, con otras comunidades autónomas, para que ello no sea un problema y se pueda solventar que no cueste más ir a las ferias por ser riojanos.
Pepitas de Calabaza, ha afirmado, pertenece al gremio de Madrid, lo que le permite asistir a algunas ferias, pero a un coste mayor que el que tienen otras editoriales de esa comunidad.
Para él, el panorama editorial en La Rioja es bastante desalentador, dado que prácticamente no hay editoriales del perfil del de Pepitas de Calabazas; luego están los servicios editoriales y, en tercer lugar, ha citado la autoedición de libros, que él no comparte porque cree que suele faltar criterio.
Ha incidido en que él que no es partidario de las ayudas, pero entiende que hay proyectos a los que hay que apoyar, pero tienen que sostenerse por si mismos, ser autónomos, sólidos e independientes, para lo que es necesaria la autonomía financiera.
«Logroño vive una especie de renacimiento cultural», ha indicado este editor, para quien «hay que dar facilidades para que pasen las cosas» y ha afirmado que falta un poco de criterio profesional.
Proyectos pasados y futuros
Pepitas de Calabaza, con cerca de una treintena de años de vida, tiene una proyección nacional e internacional y, según su editor, publica libros que le gustan, que tienen algo que decir en la literatura y que aportan algo.
Hasta ahora, ha publicado casi 600 libros y unas 40 novedades al año; muchos de ellos traducidos a otros idiomas y la mayoría en papel, aunque cerca de medio centenar están en versión digital.
Ha reconocido que los libros editados por esta editorial llegan a todas las librerías de España y a los países de habla hispana; y acude a todas las ferias nacionales e internacionales que puede.
Pepita de Calabazas es una empresa, pero «su fuerza es ser la editorial de una comunidad autónoma», ha incidido Lacalle, quien ha reconocido que es muy feliz siendo editor.
También ha avanzado que su editorial prevé organizar diferentes actividades, algunas de ellas ya concretadas fuera de La Rioja, con motivo de la celebración en 2026 del primer centenario del nacimiento del guionista y escritor logroñés Rafael Azcona.
Entre ellas, ha citado una investigación sobre las más de 60 películas que escribió Rafael Azcona y no se llevaron a la práctica, lo que se plasmará en un libro.
Pepitas de Calabaza lleva 20 años trabajando la obra de Rafael Azcona, quien le confió algunas de sus libros en vida.
Otras de sus propuestas ha sido la creación de una Feria del Libro Riojano y hacer un listado de los lugares donde haya un foco lector en La Rioja.


