A más de siete mil kilómetros de su tierra, en las soleadas pistas de California, una riojana está haciendo historia en un deporte que está conquistando el mundo. Se llama Wendy Ochoa, y estos días cambia su habitual camiseta de The Scorpions —equipo con el que acaba de proclamarse campeona de la National Pickleball League (NPL)— por la elástica de la Selección Española, que disputa el Mundial de Pickleball en Fort Lauderdale (Florida).
«Me hizo muchísima ilusión cuando me llamaron. Esto es una oportunidad única. Primero, por mi edad, y segundo, por poder representar a España desde aquí, desde Estados Unidos».
La historia de Wendy con el pickleball comenzó poco antes de la pandemia casi por casualidad. «Una amiga con la que jugaba al tenis me dijo: ‘Tienes que probar el pickleball, es muy divertido’. Fuimos a un cursillo y, al salir, nos fuimos directas a comprar las palas. Desde entonces, ya no he vuelto a jugar al tenis», ríe. Y así, lo que empezó como un pasatiempo, se ha convertido en una pasión que le ha llevado hasta lo más alto: disputar un Mundial representando a su país.

Amante de los deportes de raqueta desde siempre, Wendy encontró en el pickleball algo distinto: un deporte rápido, táctico y social que la atrapó. «Es muy fácil empezar a jugar. No necesitas mucho equipamiento y enseguida te engancha. Además, es un juego muy sociable que puedes jugar en pareja, con amigos, con tu madre… Rápido conoces gente y te integras. Es un deporte muy de comunidad».
En poco tiempo, esa afición dio un paso más y entró a formar parte de la National Pickleball League, una liga profesional para mayores de 50 años que recorre todo el país y que impulsa un sólido ecosistema de deporte, salud y compañerismo. Este 2025, con The Scorpions de Coachella Valley, Wendy ha levantado el título nacional, consolidándose entre las mejores de su categoría.

Precisamente ha sido en esta competición en la que Wendy ha destacado por su regularidad, su calma bajo presión y su juego de dobles cada vez más afinado. «El ambiente es increíble. Se fomenta el deporte, pero también la amistad, la salud y el respeto. Para mí ha sido una experiencia maravillosa».
El pickleball nació en Estados Unidos en los años sesenta, pero su crecimiento reciente está siendo vertiginoso: ya es el deporte de mayor expansión en Norteamérica, con millones de nuevos jugadores cada año. Mezcla elementos del tenis, el ping-pong y el bádminton, y se juega en una pista más pequeña, con una pala sólida y una pelota perforada. Su atractivo reside en la facilidad para empezar y la inmediatez del juego, que lo hacen accesible a todas las edades.

En Europa —y cada vez más en España— el fenómeno empieza a replicarse. Wendy lo ha comprobado en primera persona: «Este año estuve en Logroño y conocí a gente que ya está organizando cursillos y actividades. Falta que haya más pistas, pero cuando las haya, el crecimiento será rapidísimo».
La Selección Española, campeona de Europa en 2025, llega a Florida con confianza y ambición. Para Wendy, integrarse en ese equipo es un nuevo reto y una manera de tender puentes entre comunidades a ambos lados del Atlántico. «Quiero conocer a mis compañeros y aportar lo que pueda. Y sobre todo, ayudar a que el deporte crezca también en España».

Esta científica de profesión reconoce que «siempre que voy a La Rioja intento jugar o enseñar a alguien. Me encantaría que pronto hubiera pistas y torneos allí. Es un deporte que engancha, y me hace ilusión pensar que algún día haya una liga riojana de pickleball».
Su historia, tejida entre California y Logroño, resume el espíritu del deporte que representa cercanía, esfuerzo, y comunidad. Desde los parques públicos de San Diego hasta los frontones riojanos, Wendy Ochoa simboliza una nueva generación de deportistas que rompen barreras y llevan el nombre de su tierra por el mundo.


