La solidaridad es lo que mueve el mundo. Prueba de ello son los cientos de voluntarios que forman parte de la campaña la ‘Gran Recogida 2025’, impulsada por el Banco de Alimentos de La Rioja y con la que busca recaudar hasta 200 toneladas de comida. Una iniciativa que lleva más de una década en marcha (desde 2013, concretamente) y que este año tiene dos padrinos muy especiales: los hermanos Echapresto, del restaurante Venta Moncalvillo.
Ángel Sáenz es uno de los rostros de la solidaridad logroñesa. No recuerda exactamente cuántos años lleva participando en esta campaña, pero sabe que empezó antes de la pandemia, así que serán «unos cinco o seis». Está en la entrada del supermercado BM de la calle República Argentina y a todo aquel que cruza el umbral le entrega una pequeña papeleta. Hay quien la coge sin dudarlo, con una sonrisa. Otros se muestran más escépticos y otros, directamente, se niegan a cogerla. Los menos, todo sea dicho.

Lo que le empujó a empezar fue el motivo más puro que existe. Ángel tenía claro que quería «ayudar a la gente», porque es testigo directo de «toda la necesidad que hay». Habla desde la experiencia: «Yo he estado en el paro. Gracias a Dios he tenido para comer, pero hay otra gente que no, hay gente durmiendo en la calle… y si puedo ayudar y poner mi granito de arena el tiempo que esté aquí, ¿qué mejor que eso?».
«Yo creo que la gente cada vez dona más. Cada vez es más consciente y colabora más», apunta Ángel. «Y estoy seguro que cada vez colaborarán más porque con el tiempo va a haber más necesidad y va a estar todo más caro», añade.
En el Lupa de Gran Vía, Lourdes Pérez recibe las donaciones que hace la gente. Tras ella, hay una pila de cajas de cartón que están repletas de alimentos: arroz, pasta, aceite, galletas, potitos…

Muchos donan comida y otros, dinero. Porque puedes aportar de las dos formas: bien comprando directamente los alimentos o bien donando en caja el dinero: Luego es el supermercado el que se encargará de enviar alimentos por el valor de las donaciones recibidas. «¿Necesitas el justificante?», le pregunta una mujer que acaba de realizar una donación a Lourdes.
Tampoco es nueva en esto del voluntariado. Calcula que llevará «unos tres o cuatro años» participando. Lo hace porque es consciente de que es «algo que viene muy bien».
Lourdes no sabría decir si este año se está donando más o menos que otros porque todo depende «de la hora que te toque», aunque afirma que hay «muchas donaciones» y que, por lo general, «la gente colabora un montón, se están volcando».
Javier García probó lo de ser voluntario en la ‘Gran Recogida’ del año pasado y se ve que le gustó la experiencia porque ha decidido repetir. Pero su labor solidaria no termina aquí, y es que Javier es miembro de la ONG Fundación Internacional de Solidaridad Compañía de María, colegio en el que es profesor.

«Siempre he tenido esas ganas de colaborar y ayudar», cuenta. «Esta es una campaña que ya está muy asentada y que la gente conoce. Entonces cuando nos ven aquí ya saben que toca la Gran Recogida. La mayoría de la gente ya sabe qué donar y, a los que dudan, se les indica. Siempre tiene muy buena acogida», añade.
Lo que tienen muy claro estos tres voluntarios con años de experiencia es que, por lo general, los riojanos son gente «muy solidaria». Las toneladas de comida donadas y los cientos de voluntarios que participan son la prueba, otro año más, de que, cuando se trata de ayudar, La Rioja responde.
La campaña todavía estará activa durante este domingo, 9 de noviembre, y para aquellos que no puedan desplazarse hasta un supermercado, el Banco de Alimentos ha habilitado las donaciones por Bizum a través del código 33575.


