El Rioja

Carlyle calienta la venta de Codorníu: Bodegas Bilbaínas cambiaría de propietario

El grupo Raventós Codorníu, propietario de marcas históricas como Viña Pomal y Bodegas Bilbaínas, vive un momento decisivo. Su principal accionista, el fondo de capital riesgo Carlyle, analiza distintas opciones para el futuro de la compañía, entre ellas la posible venta total o parcial del grupo, una operación que podría implicar un cambio de manos para la emblemática bodega de Haro.

El consejero delegado, Sergio Fuster, ha confirmado en una entrevista con El País que «todas las posibilidades están abiertas», incluida la de que Carlyle mantenga su participación. «La compañía está siendo bastante exitosa y, si se quedaran los accionistas y sigue esta tendencia, probablemente dentro de cinco años el valor habrá crecido más».

Carlyle controla desde hace siete años el 68 por ciento de las acciones de Raventós Codorníu, que cerró su último ejercicio fiscal con 232 millones de euros en ventas, un ebitda de 44 millones y un beneficio neto de 12 millones, cifras récord para la firma. Un contexto financiero favorable que, según los analistas, podría acelerar las conversaciones en torno a su futuro accionarial.

Fuster no descarta que Codorníu pueda integrarse en un grupo mayor, un escenario que afectaría directamente a todas sus marcas, incluida Bodegas Bilbaínas. «No sería ninguna sorpresa que Codorníu se integrara en un grupo más grande. La consolidación con otro grupo, de igual o mayor tamaño, la vería como algo positivo», ha dicho el CEO, quien insiste en que este tipo de operaciones no suponen una pérdida de identidad.

El directivo también anticipa un movimiento de concentración en la industria del vino y el cava: «Mi intuición me dice que en los próximos años va a haber fusiones de empresas. Si yo fuera un inversor multimillonario no me lo pensaría, porque la industria del cava y el vino puede estar a las puertas de una etapa de consolidación muy positiva».

En esa línea, Fuster no cierra la puerta a alianzas con grupos internacionales o incluso con industrias adyacentes como la de los destilados o la cerveza, con las que podrían generarse sinergias comerciales y logísticas.

Anteriores cambios de manos

El fondo de capital riesgo estadounidense ‘The Carlyle Group’, a través de la sociedad ‘Bubble’, anunció en 2018 un acuerdo para comprar la sociedad Unideco, poseedora del 93,9 por ciento del capital de Bodegas Bilbaínas y del grupo Codorníu (el precio de la operación no fue desvelado).

La contraprestación de la oferta pública de adquisición fue de 7,18 euros, equivalente al precio medio de cierre en Bolsa de Bodegas Bilbaínas desde el pasado 31 de octubre de 2017 hasta el 28 de septiembre de 2018, y que, Bubble consideraba que tendría la consideración de precio equitativo

‘The Carlyle Group’ compró en junio de 2018 el 55 por ciento del capital de Codorníu, propiedad hasta entonces de la familia Raventós, con una valoración total de la compañía de unos 390 millones de euros.

A su vez, el grupo Codorníu había adquirido Bodegas Bilbaínas casi tres décadas antes (1997) por cerca de 28 millones de euros y amplió su participación al 93 por ciento en 2015 al comprar la participación de Kutxabank (5,92 por ciento) por 2,75 millones.

Cambio de sede

El grupo Codorníu Raventós acordó en octubre de 2017 el traslado de su domicilio social de Barcelona a La Rioja, estableciendo su sede en Haro. La decisión fue tomada «ante la situación de incertidumbre política y jurídica en la que se encuentra sumida Cataluña y con el objetivo de garantizar los intereses de sus trabajadores y clientes».

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