La Academia Riojana de Gastronomía ha celebrado este miércoles la entrega de los IV Premios de la Academia en un acto que ha tenido lugar en el Centro de la Cultura del Rioja y al que han asistido unas 150 personas entre académicos, profesionales, instituciones y empresas relacionadas con el sector de la gastronomía, la restauración y el vino.
Los premios de este año han recaído en Martínez Somalo, la Denominación de Origen Calificada Rioja (DOCa Rioja) y el bar Blanco y Negro de la calle Laurel. Las tres entidades superan el siglo de historia y han sido reconocidas por su trayectoria, continuidad y aportación a la gastronomía riojana.
El acto ha sido presentado por el periodista José Ribagorda y ha contado con las intervenciones del presidente del Gobierno de La Rioja, Gonzalo Capellán, el alcalde de Logroño, Conrado Escobar, y el presidente de la Academia Riojana de Gastronomía, Pedro Barrio.
La presidenta del Consejo Regulador de la DOCa Rioja, Raquel Pérez, ha indicado que esta entidad celebra «100 años protegiendo una marca, un origen y una calidad». «Esto es el trabajo y la labor de todos los viticultores actuales y de los que nos han precedido, así como de todas esas bodegas, que son más de 600 y muchas de ellas centenarias, igual que nuestro viñedo», ha destacado.

Por su parte, el copropietario del bar Blanco y Negro, Andrés Fernández, ha explicado que este negocio «representamos lo que a mucha gente le gusta ver cuando va a la calle Laurel de Logroño», y esta es la clave para «seguir sobreviviendo y pensar que todavía hay un futuro por delante». «Representamos a todos los que están en la calle Laurel, al resto de los bares», ha precisado Fernández, quien ha añadido que, en sus inicios, este local hostelero se dedicaba a la venta de vinos a granel.
La consejera delegada de Martínez Somalo, Elena Martínez, ha asegurado que es «un honor» obtener este reconocimiento por parte de la Academia Riojana de Gastronomía para una empresa de embutidos que continúa su tradición familiar y, en la actualidad, es gestionada por la sexta generación. La clave está, ha incidido, en que «los que nos precedieron lo han hecho muy bien y en que nos han inculcado su comportamiento y su forma de ver la empresa», por lo que «estamos haciendo lo mismo y todavía tenemos que demostrar mucho», ha incidido.
Gonzalo Capellán, jefe del Ejecutivo riojano, ha invitado a «ser conscientes y cuidar» de «la maravilla» de gastronomía que existe en esta región porque «es lo mejor que tiene la tierra y la autenticidad del territorio». «La gastronomía es cultura elevada por nuestros cocineros al arte, y La Rioja es la mejor referencia gastronómica por tener cientos y cientos de extraordinarios cocineros en lo alto y ancho del territorio», ha recalcado.

El evento ha concluido con la intervención del presidente de la Academia, quien ha subrayado la importancia de la gastronomía como herramienta de promoción y desarrollo regional, y ha recordado los fines de la institución. «La Academia quiere promocionar La Rioja a través de su gastronomía; realzar y dar a conocer nuestros productos y a nuestros productores; ayudar a transmitir hacia fuera una imagen de calidad que potencie nuestra industria gastronómica y trasladar hacia dentro un mensaje de autoexigencia que sirva de estímulo para seguir mejorando en calidad y servicio».
Barrio ha añadido que «la gastronomía es mucho más que cocinar y comer. Es una fuerza transformadora, un motor de actividad con un gran impacto económico, cultural y social, con múltiples vinculaciones en otros ámbitos».
El presidente ha destacado también que los premios nacieron «para reconocer a aquellas personas, establecimientos y organizaciones que, dentro del amplio ámbito gastronómico, destacan por la calidad de su trabajo y por el efecto positivo y enriquecedor que generan en nuestra sociedad y en la imagen de La Rioja».
Los premios cuentan con el patrocinio del Gobierno de La Rioja, el Ayuntamiento de Logroño, la Acción Social de Caja Rural de Navarra y la Universidad Internacional de La Rioja.

EFE/ Raquel Manzanares
Al término del acto se ha ofrecido una propuesta gastronómica titulada ‘Interpretación de los pinchos riojanos’, elaborada por el restaurante ARSA, cuyos fundadores, Beatriz y Rodrigo, han creado siete pinchos innovadores a partir de los bocados más tradicionales de las calles de la región que ha puesto el colofón a la velada reiterando el homenaje a la comida de pinchos tan afamada y practicada en La Rioja.
El galardón ‘Gestos’
El Premio de la Academia Riojana de Gastronomía está representado por la escultura ‘Gestos’, obra del artista riojano José Antonio Olarte. Cada trofeo es una pieza única de 18x18x22 centímetros, realizada en hierro forjado sobre base de madera, en la que figura el logotipo grabado a fuego junto al nombre del destinatario y la inscripción ‘En reconocimiento a su aportación a la gastronomía riojana’.

EFE/ Raquel Manzanares
El autor describe la obra como un homenaje a los gestos cotidianos que conforman la cocina y la convivencia: «Gestos de mover, cortar, aderezar, aliñar, amasar, colorear… Gestos para reunir, charlar, compartir, convivir, soñar, cantar… Gestos con los que la Academia Riojana de Gastronomía quiere reconocer, valorar, premiar».


