La Rioja está cada vez más cerca de dejar de ser la única comunidad autónoma sin Facultad de Medicina. Un objetivo ambicioso que lleva años sobre la mesa y que, poco a poco, empieza a tomar forma con decisiones políticas, acuerdos institucionales y plazos marcados. La creación de esta facultad no solo responde a una vieja reivindicación académica. Busca, además, retener talento médico, fortalecer la formación sanitaria y potenciar la investigación en la región.
El proyecto ha ganado impulso durante esta legislatura. El presidente del Gobierno riojano, Gonzalo Capellán, fue quien lo incluyó entre sus compromisos prioritarios. El modelo, siempre ha asegurado, pretende crear un ecosistema sanitario completo, en el que universidad, hospital y centros de investigación trabajen de la mano.
El primer paso concreto se dio en junio de 2022, cuando la Universidad de La Rioja creó la Facultad de Ciencias de la Salud. En ella se integraron los estudios de Enfermería y se estableció la base institucional sobre la que se desarrollará el futuro grado de Medicina. La decisión permitió a la Universidad de La Rioja ordenar la docencia sanitaria, reforzar su profesorado e iniciar los trámites académicos para poder solicitar la titulación.

A partir de ahí, el diálogo entre el Gobierno regional y la universidad se intensificó. En mayo de este año, Capellán y la rectora Eva Sanz firmaron un protocolo de colaboración que marca el rumbo definitivo del proyecto. El acuerdo incluye compromisos presupuestarios y la ubicación del futuro edificio, que se levantará en la parcela sur del antiguo colegio de los Corazonistas, con una superficie de unos 11.000 metros cuadrados.
Mientras se construye esa nueva sede, los primeros 30 estudiantes comenzarán sus clases en el actual edificio de la Facultad de Ciencias de la Salud, adaptado con laboratorios y salas de simulación clínica. El calendario apunta al curso 2026-2027 como fecha de inicio, siempre que se cumplan los plazos académicos y técnicos.
Los trámites académicos y administrativos
El camino burocrático también ha avanzado. En julio de 2025, la UR inició oficialmente el procedimiento de verificación del Grado en Medicina. Ese proceso, imprescindible para cualquier título universitario en España, incluye varias etapas: la universidad remite su memoria académica a la Comunidad Autónoma, que debe emitir un informe favorable de necesidad y viabilidad. Posteriormente, el expediente pasa al Consejo de Universidades y a la ANECA (Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación), que evalúan la propuesta.
Si la ANECA da luz verde, el Consejo de Universidades emitirá la resolución de verificación, y entonces el Gobierno riojano autorizará oficialmente la implantación del grado. Paralelamente, la UR deberá contratar profesorado específico, definir los convenios docentes con el Hospital San Pedro y coordinar las prácticas clínicas con el Servicio Riojano de Salud.

Con el trámite académico en curso, el Ejecutivo ha dado también pasos en el terreno material. Ya se ha anunciado la licitación del proyecto básico y de ejecución del nuevo edificio, con un presupuesto inicial de 1,8 millones de euros para la redacción y planificación. La construcción incluirá aulas, laboratorios, áreas de simulación, espacios de investigación y anatomía, además de zonas compartidas con Enfermería, buscando una formación sanitaria integral.
El objetivo del Gobierno y la Universidad es iniciar las obras en 2026 y, al mismo tiempo, garantizar que las primeras promociones puedan comenzar su formación sin demoras en el edificio actual. La Comisión Mixta de Seguimiento, formada por representantes del Ejecutivo y la UR, supervisa cada fase y evaluará la evolución del proyecto.
La puesta en marcha de la Facultad de Medicina supondrá mucho más que un nuevo grado. Se espera que contribuya a retener a los jóvenes riojanos interesados en estudiar Medicina, atraer talento externo y reforzar la conexión entre docencia, asistencia e investigación. Además, permitirá ampliar la capacidad formativa del sistema sanitario en un momento en que España necesita más médicos.


