El nuevo iPhone 17 ya está aquí, y ya se prodigan las comparaciones con su predecesor inmediato, el 16, cuya preponderancia dentro del ecosistema de smartphones de la compañía apenas ha durado un año.
Pero la comparativa realmente interesante es la que se puede hacer entre la gama de dispositivos recién alumbrada y la del iPhone 15, pues este es un modelo que se puede encontrar a un precio realmente económico en versión reacondicionada en sitios como Back Market, y cabe plantearse hasta qué punto merece la pena dejarse un dineral por un iPhone 17 si no viene con innovaciones verdaderamente relevantes.
Pantalla más fluida + brillo
La inclusión de 120 Hz en el modelo base del iPhone 17 es sin duda una mejora visual notable: las animaciones y el scroll se perciben mucho más fluidos.
Con todo, esta fluidez era ya alcanzable en los modelos iPhone 15 Pro Max, de modo que notarás esa mejora en la experiencia con la pantalla solo si vienes de un 15 estándar. Aunque este basta y sobra para las exigencias de la mayoría de usuarios.
El mayor brillo pico también ayuda en exteriores, pero no siempre se traduce en mejor visibilidad en todas las situaciones, al seguir afectando sombras, reflejos, malos ángulos…
Potencia extra del chip A19
El salto del A16, presente en el iPhone 15 estándar, al A19 implica mejor eficiencia energética y, sobre todo, mayor capacidad de procesamiento en tareas exigentes.
Pero si no juegas a juegos muy complejos con el móvil ni tampoco eres un youtuber que edite videos con él, el chip A16 te va a ofrecer todo el rendimiento que precisas. En lo que respecta al iPhone 15 Pro, este incorporaba la versión A17, que reduce algo más las distancias con un microprocesador como el A19, montado en el iPhone 17 Pro en su versión con mejoras en la GPU.
Cámaras más completas, pero no disruptivas
Pasar de un sensor ultra angular estándar a dos sensores de 48 MP en el iPhone 17 es un avance, no lo vamos a negar, uniéndose además las mejoras en el sistema Fusion que permite mejorar la nitidez en condiciones de poca luz, y sacar mayor partido al zoom sin pérdida apreciable de calidad.
Pero el iPhone 15 en cualquiera de sus gamas ya hace fotos de mucha calidad, pues integra un sensor principal de 48 MP, que aunque sea único y no doble como en los últimos modelos, tiene una muy buena capacidad de procesamiento. Mientras que en el caso de los modelos Pro, hay un teleobjetivo adicional que sigue marcando la diferencia en retratos y fotografías con telefoto.
La batalla por la mayor autonomía
La duración de la batería un día completo es un hito siempre prometido y difícilmente alcanzado, y menos con la modalidad ultra fina del último iPhone.
La promesa de 8 horas extra para ver vídeos con el iPhone 17 Pro suena bien, pero la autonomía real siempre depende del uso, el estado de la batería y la optimización del software.
Los iPhone 15 Pro ya ofrecían una gestión energética más avanzada, así que la percepción del salto variará según el modelo del que se proceda.
Aunque si hay un aspecto que está resultando controvertido con los últimos iPhones recién lanzados son los arañazos, por más que Apple esgrima que se puedan quitar.
Con todo, más allá de especificaciones técnicas, falta un poco de feedback de experiencia de uso con los nuevos dispositivos, un ámbito en el que toda la gama del iPhone 15 recibió valoraciones positivas casi unánimes.


