Los últimos datos publicados por la Agencia Tributaria vuelven a situar a Lardero como el municipio con mayor renta bruta por habitante de La Rioja entre las localidades de más de mil habitantes. El municipio, que el año pasado cedió momentáneamente el liderazgo a Lumbreras (cuando se tuvieron en cuenta todos los núcleos poblacionales), ha recuperado la primera posición con 34.230 euros de RPC declarada. Una cifra que coloca a sus habitantes en lo más alto de la comunidad y entre los municipios con mayor poder adquisitivo de España, aunque todavía a gran distancia de Pozuelo de Alarcón (Madrid), que lidera el ranking nacional con 88.011 euros por habitante.
En el conjunto del país, la renta bruta media se sitúa en 31.333 euros, un umbral que en La Rioja solo superan tres municipios: además de Lardero, Fuenmayor (31.629 euros), y que se hace con el segundo puesto que habitualmente tenía la capital, y Logroño (31.396 euros) que pasa al tercer puesto. Los tres forman el podio riojano, en el que Lardero destaca con holgura respecto a sus inmediatos perseguidores. Su perfil socioeconómico, marcado por un alto porcentaje de población activa en sectores profesionales de renta media-alta y un crecimiento demográfico sostenido durante los últimos años, explica buena parte de este liderazgo.

Isabel Barceló es la alcaldesa de Lardero. Se mantiene orgullosa año tras año por ser el municipio de más de mil habitantes con más renta per cápita de La Rioja. «No es casual, es un sitio cerca de la capital pero también un lugar bonito para vivir, no se trata de una ciudad dormitorio sino de un lugar que se elige porque es atractivo para vivir», explica. Su crecimiento es una tendencia habitual en los últimos años. «La gente vive a gusto, es una ciudad con muchos parques, aceras amplias, con muchos servicios para la población que tenemos».
Entre las sorpresas de este año destaca Fuenmayor, el municipio que más crece respecto al ejercicio anterior con un incremento del 19,2 por ciento, lo que lo consolida en la segunda posición regional. En la zona baja de la tabla también hay avances: Aldeanueva de Ebro y San Asensio, que pese a ser el municipio de más de mil habitantes con menor renta, logra escalar posiciones respecto a años anteriores.
Alberto Peso es alcalde de Fuenmayor. «No tengo datos concretos pero entiendo que la llegada de nuevos vecinos ha propiciado este incremento en la renta media». Y es que asegura que «Fuenmayor se ha convertido en un municipio muy atractivo para vivir más allá de estar cerca de la capital porque tiene todos los servicios que son prácticamente nuevos y los que no lo son los estamos renovando». Así asegura que «la calidad de vida que se encuentra aquí es difícil encontrarla en otros municipios de La Rioja». Y advierte a su compañera de Lardero. «Que se prepare porque vamos a por ese primer puesto», dice entre bromas.
Tras el top tres se sitúan otros núcleos con peso demográfico y económico como Alfaro, Villamediana, Navarrete y Calahorra. Especialmente relevante es el caso de Villamediana, cuya cercanía a Logroño y su fuerte expansión residencial están impulsando sus cifras de renta. El top 10 regional lo completan Baños de Río Tobía, Haro y Nalda, localidades que, si bien se mantienen en posiciones destacadas, han perdido fuerza en comparación con ejercicios previos. La evolución de sectores concretos o el impacto de la inflación son factores que pueden explicar estos retrocesos.
Las rentas más bajas en La Rioja Baja
En el otro extremo de la lista aparece San Asensio, con 20.796 euros de renta bruta media, el único municipio riojano que no alcanza la barrera de los 21.000. Su marcado carácter agrícola y la menor diversificación laboral explican en parte este puesto. En una situación similar se encuentran Quel, Aldeanueva de Ebro, Pradejón o Autol, en La Rioja Baja, junto a Ribafrecha, Casalarreina, San Vicente de la Sonsierra o Cenicero en el resto de la región, todos ellos con rentas más ajustadas.

El mapa de la renta en La Rioja confirma de nuevo la brecha entre los municipios del entorno metropolitano de Logroño y las localidades más rurales. Mientras los primeros concentran servicios, industria y actividad profesional cualificada, los segundos dependen en gran medida de sectores tradicionales como la agricultura, más expuestos a la estacionalidad y a los costes.
Con todo, los datos reflejan que La Rioja mantiene un nivel de renta en línea con la media nacional y que cuenta con localidades en clara expansión, capaces de ganar posiciones en el ranking español. El empuje de Villamediana, la progresión de Calahorra o la consolidación de Lardero como líder regional son ejemplos de cómo la comunidad está experimentando transformaciones en su tejido económico y social.


