Las fiestas de San Mateo ya son historia, pero los logroñeses piensan ya en los festejos del próximo año. Y, a tenor de las manifestaciones del Ayuntamiento, tendrán que volver a hacer gala de habilidad y reflejos para poder participar en una de las principales citas del calendario: el Concurso de Calderetas. A pesar de que la inscripción para el concurso de este año provocó colas kilométricas y las 120 mesas ‘volaron’ en un suspiro, el Consistorio descarta ampliar la participación, aludiendo a las limitaciones espaciales de la calle Gonzalo de Berceo y aledañas.
Así lo ha explicado la portavoz del equipo de Gobierno, Celia Sanz, en los micrófonos de Radio Rioja, donde ha afirmado que «los logroñeses deben entender que el espacio físico de la calle es el que es y no caben más plazas». «No depende de nosotros habilitar más plazas, pero la calle da para lo que da», ha insistido, zanjando el debate sobre la ampliación de participación en uno de los grandes momentos gastronómicos de las fiestas de la capital riojana.
Aunque la demanda de cada año supera a la oferta, en el Ayuntamiento de Logroño no se han planteado ampliar el espacio al Parque de la Cometa o el Paseo de Cruz Roja, donde en esta misma edición se colocaron varios participantes para disfrutar del sol que sí calentaba durante la fría mañana del 22 de septiembre.


