La Rioja ha vuelto a vivir otra tarde de calor severo, de esas en las que el termómetro no concede apenas tregua y la sombra se convierte en territorio de supervivencia. Después de jornadas de récord, el calor ha seguido instalado en la comunidad con registros muy elevados, aunque esta vez el techo se ha quedado en 40,3 grados, alcanzados por Haro y Calahorra.
La lectura conjunta de los datos de AEMET, SOS Rioja y SIAR deja de nuevo un mapa muy cálido en el valle del Ebro y en la Ribera. Logroño ha alcanzado los 40,2 grados, mientras Aldeanueva de Ebro se ha quedado en 39,9, Alfaro en 39,8 y Nájera en 39,7. Son valores algo más bajos que los del récord anual anterior, pero todavía plenamente extremos para una tarde de julio.

La Ribera ha mantenido el protagonismo térmico, con Calahorra, Aldeanueva de Ebro, Alfaro y Rincón de Soto entre los registros más altos. En el mapa, y siguiendo la correspondencia fija de posiciones, Rincón de Soto es el punto situado a la izquierda de los dos de la Ribera y Alfaro el de la derecha. Rincón ha marcado 39,3 grados, el mismo valor que Agoncillo, otro de los puntos destacados del eje del Ebro.
También han sobresalido otros municipios del valle y de Rioja Alta. Cenicero ha alcanzado los 38,9 grados, Ausejo los 38,8, y tanto Cervera como Casalarreina se han movido en torno a los 38,2 grados. Incluso estaciones algo más alejadas de los máximos han seguido por encima de los 37 grados, confirmando que el episodio no se ha limitado a un único foco.
Los registros más contenidos han aparecido, como suele ocurrir, en zonas de mayor altitud o más expuestas al refresco serrano. Moncalvillo ha marcado 29,0 grados, Santa Marina 30,6, Pazuengos 31,0 y Urbaña 31,6. Aun así, el contraste no rebaja la fotografía general: La Rioja ha seguido bajo una masa de aire muy cálida, con varios municipios rondando o superando los 40 grados.


