San Mateo

Portales visibiliza la rivalidad entre un martes laborable y la jornada matea

La calle Portales bien pudiera ser tenida en cuenta como el termómetro de las fiestas de San Mateo. Si esta calle está a reventar, como ha sucedido en estos tres primeros días mateos, significa que Logroño está a reventar. Si esta calle, como esta mañana, intenta retomar el pulso de lo laboral significa que Logroño se toma un pequeño respiro.

La calle Portales es esta mañana de martes el reflejo de esos dos ‘Logroños’ que tratan de entenderse durante una semana al año. Las peñas tiene ganas de fiesta, y es su obligación montar la fiesta. Porque hay vecinos de Logroño que están de fiesta. Que quieren seguir celebrando sus fiestas patronales. Deseos de encontrarse con la peña de turno, la degustación del momento, el tragantúa, o lo que sea menestar para vivir las fiestas.

Y luego está ese otro Logroño que tiene que trabajar. Es martes de labor. Gestiones, muchas y variadas. Y Portales mide la temperatura de la fiesta. Y hay que reponer a la hostelería, que ha trabajo mucho desde el pasado sábado. Furgonetas de reparto hasta mediodía para llenar neveras, mientras que un músico callejero toma el tema del momento que agita a unos muchachos que baja por la calle para acudir a una degustación.

Logroño sigue de fiesta, y las neveras vuelven a estar llenas. Es día de labor, y no hay mejor labor que seguir de fiesta porque se celebra San Mateo.

¿Quieres recibir a primera hora del día toda la información de La Rioja en tu e-mail?

* campo obligatorio
To Top