Los nuevos Vendimiadores ya se han proclamado. El pregón de Francis Paniego ya ha sido pronunciado. La Fuente del Vino ya reina entre las ‘stories’ de las redes sociales. Y esto solo puede significar una cosa: todo está dispuesto para que Logroño se anude este sábado el pañuelo al cuello y se entregue a la diversión y el disfrute para honrar a San Mateo y celebrar la Vendimia Riojana.
Logroño estrena unas fiestas mermadas en contenido por la segunda ausencia consecutiva del ‘Espacio Peñas’ y por el recorte en los fuegos artificiales -este año, con solo tres noches de espectáculos-, dos de las propuestas que más público concentraban años atrás. En cambio, en última instancia el éxito de los sanmateos no radica en la calidad de la oferta de actos y actividades, sino en la voluntad de los logroñeses que nunca fallan cuando se les brinda la oportunidad de llenar sus calles de algarabía.
Basta con echar un vistazo a iniciativas como el concurso de calderetas, la exaltación de chuletillas (aunque se realice fuera del calendario festivo) o el desfile de carrozas para entender que allá donde no hay vallas y se promueve la implicación popular la diversión es la nota predominante. Mención especial en este aspecto para las nueve peñas de la ciudad, que tiñen las fiestas con miles de blusas y hacen de la necesidad virtud para animar la ciudad allá donde el programa oficial presenta huecos.

FOTO: EFE/ Raquel Manzanares.
Un programa, el presentado por el Ayuntamiento que en su conjunto plantea algo más de 300 actividades -aquí se incluyen las organizadas por peñas y otros colectivos- que en su apartado musical propone como citas señaladas los conciertos de Mikel Izal (domingo, 22 horas, con Dollar Selmouni como telonero desde 45 minutos antes), Víctor Puri y Los Átomos (el lunes); el tributo a Serrat y Sabina ‘Dos pájaros y un trío’ y La Rock-A (martes), la verbena de la orquesta Jamaica Show en El Espolón el miércoles y la actuación de Puro Relajo el jueves.
Más allá de gustos musicales, aquellas personas que se preocupan por su línea deberían bailar con intensidad en las propuestas anteriormente citadas. Porque durante la semana de sanmateos la tentación llega en forma del casi centenar de degustaciones con las que puedes llegar a toparte a partir de este sábado si paseas por Logroño. ¿A qué huelen las fiestas? La duda ofende: a choricillo, chuletillas, torreznos y zapatillas.

FOTO: EFE/ Raquel Manzanares.
Otro año más, la Plaza de Toros de La Ribera será uno de los epicentros de la fiesta en Logroño. Allí comienza cada jornada matea con uno de los eventos que abarrotan las gradas del coso al punto del alba: las vaquillas. Con entrada libre, habrá espectáculos cada día entre el domingo y el viernes, con recortadores y sueltas para que los más arrojados exhiban su valentía ante las reses.

En cuanto a la Feria Taurina, La Ribera acogerá este año cuatro corridas dentro de abono (tres de abono y una de rejones), con Urdiales, Roca Rey, Morante y Talavante como figuras destacadas, amen del riojano Fabio Jiménez. El Bolsin Taurino de La Rioja, con reses de Toropasión, y un concurso de recortadores completan la oferta taurina durante las fiestas.
Tradición y folclore
Los sanmateos también suponen una gran oportunidad para presumir de tradición a través de un folclore que sobrevive al paso del tiempo a golpe de orgullo y tesón. Más allá de la exaltación de la cultura popular local en eventos como el acto institucional del Pisado de la Uva (que este domingo vuelve a trasladarse al IES Sagasta), este mismo sábado se celebran el Festival Internacional ‘Nieves Sáinz de Aja’ (en El Espolón) y el organizado por la Federación de Casas Regionales (en la Glorieta del Doctor Zubía).
Mención especial merece en este ámbito merece el esfuerzo de la Comparsa de Gigantes y Cabezudos, cuyos pasacalles ambientan la ciudad a lo largo de la semana, o la ofrenda floral a la Virgen de Valvanera, que supone el cierre oficial de las fiestas de San Mateo.

Para logroñeses, riojanos o forasteros, el Frontón Adarraga es otra de las citas de obligada visita durante las fiestas. La feria matea de pelota trasciende a la emoción de la competición para convertirse en una exaltación popular, no solo en el plano deportivo sino también gastronómico. Las cuadrillas agitan desde el rebote un recinto que se vuelca con los pelotaris autóctonos y en el que las apuestas incentivan los partidos con independencia del nivel del juego. Este año, los muros del viejo Adarraga volverán a empujar hasta donde sea posible a los riojanos Zabala, Darío y Salaverri II.

Por todo ello, cuando este sábado estalle el cohete lanzado desde la Plaza del Ayuntamiento quedarán atrás las polémicas derivadas de los preparativos de los festejos que han incendiado la actualidad en la capital riojana durante semanas. Es tiempo de aparcar las diferencias y dejar a un lado los agobios y las responsabilidades del día a día. Y si el tiempo no acompaña, como parecen apuntar las previsiones meteorológicas, pues se le pone buena cara y a gozar que son siete días.


