El fiasco del debut del pasado sábado en Ibaia aún se está digiriendo en la Ciudad Deportiva. La derrota de la UD Logroñés en su estreno liguero debe ser resuelta, en parte, este domingo a partir de las 18:00 horas, ante el Náxara. Será la presentación de Unai Mendia y los suyos ante los abonados del club blanquirrojo. Y para ello, desde este mismo miércoles durante la segunda sesión semanal -el equipo descansa de nuevo este jueves-, Unai Mendia ha puesto el acento sobre la movilidad de los jugadores sobre el césped, exigiendo que nadie se quede fuera de la jugada siguiendo el partido desde la distancia.
Bajo esta premisa, el técnico vasco trata de ir resolviendo los problemas que se vieron en el debut ante el Alavés B, sabedor, por otra parte, que el estado físico de los jugadores a estas alturas de temporada está aún lejos de su máximo rendimiento. Que el combustible llega hasta donde llega y que conviene aprovechar las ocasiones que se generan cuando el equipo se emplea a fondo para que no ocurra lo del sábado pasado o lo que ha sucedido en partidos de pretemporada, como contra el Eibar B u Osasuna Promesas.

Rivero, Val, Lhery, Ocón y Bobadilla atienden a las explicaciones de Mendia.
En esta intensa sesión de trabajo se ha visto a Berto Rosas perfectamente integrado en el trabajo y en el ritmo de sus compañeros, con especial acierto durante el partido final. El pasado domingo no entró en la convocatoria a la espera de tener el ‘OK’ médico para debutar con la UD Logroñés, circunstancia que podría producirse este próximo domingo en Las Gaunas. Rosas y Lupu están llamados a resolver el escaso porcentaje de acierto rematador que está teniendo en este inicio de curso la plantilla, con Febas, Otadui, Urki , Anai, Lhery o Manex aportando desde segunda líneas.
Miércoles de entrenamiento con la presencia en el centro del campo de Kike Rivero, que se cayó de la convocatoria el pasado domingo por problemas musculares en el abductor. Resueltos, por lo visto durante esta sesión, el mediocentro cántabro está llamado a ser un futbolista relevante para ayudar a sostener el ritmo alto de juego con el que pretende jugar los noventa minutos Unai Mendia.
El susto de este miércoles lo ha protagonizado Miguel Marí, el otro hombre esencial en la zona ancha del campo. Se ha retirado de la sesión de forma prematura, antes de iniciarse el partido final, aunque ha tomado esta decisión por mera precaución, tras un mal gesto muscular. Este jueves descansará el equipo y, por tanto, Marí debería estar ya recuperado para el entrenamiento del viernes.


