El SIES de Villamediana de Iregua no deja de crecer en alumnado, pero su realidad sigue anclada en una situación complicada. Cada curso llegan nuevas matrículas —este año, en la ESO, casi tantas como en su propio instituto de referencia, el IES Comercio de Logroño— y, con ellas, la necesidad de dar una solución permanente a un centro que sigue necesitando nueve barracones para poder albergar a todos sus alumnos y que cada año hace malabares para que todos ellos tengan un espacio adecuado para recibir las clases.
Los números hablan por sí solos: Villamediana cuenta ya con unos 330 estudiantes (sesenta más que el curso pasado) repartidos en 13 grupos —tres en primero, cuatro en segundo, tres en tercero y tres en cuarto de ESO—. Cuatro clases tienen los barracones como aula de referencia en la que dan la mayoría de asignaturas. Todos los de cuarto y una de tercero. Además las aulas están hasta los topes, en algunos casos alcanzando los 28 alumnos por grupo. Más allá de los cursos ordinarios, los barracones albergan la sala de profesores, desdobles o grupos de refuerzo y servicios como la orientación. En total, nueve módulos que se han ido añadiendo año tras año.
Pese a las dificultades, el equipo directivo ha logrado mejorar su organización gracias a que este curso la Consejería de Educación ha concedido algo más de descarga docente a la jefatura de estudios y la secretaría, y se ha incorporado una jefa de estudios adjunta. Un paso importante aunque todavía alejado de la situación ideal para un centro que crece año a año. Con el elevado número de profesorado y la diferencia de recursos e instalaciones con el IES de referencia, la coordinación se complica. No obstante, la carencia de administración propia en la sección resta eficacia y cercanía a las familias. Y es que cualquier trámite administrativo, desde una matrícula hasta la entrega de un certificado, sigue obligando a las familias a desplazarse hasta el IES Comercio.
Respecto a las instalaciones, la Consejería de Educación, sin embargo, mantiene su hoja de ruta: la construcción de un nuevo edificio que, si todo marcha según lo previsto, comenzará a edificarse este curso y podría estar operativo dentro de dos o tres. Mientras tanto, la provisionalidad seguirá marcando el día a día, con familias y docentes pendientes cada septiembre de si habrá espacio suficiente para los chavales.
Siete SIES más en La Rioja
El caso de Villamediana es el más llamativo, pero no el único SIES en La Rioja. Actualmente existen ocho Secciones de Institutos de Educación Secundaria (SIES). Este modelo nació con un objetivo muy concreto: acercar la ESO a municipios que no tenían instituto propio, pero que sí concentraban un número suficiente de alumnos como para justificar un centro dependiente.
En la práctica, el sistema ha permitido que chavales de 12 o 13 años no tengan que recorrer grandes distancias cada mañana para asistir a clase, algo que en zonas rurales podía traducirse en madrugones de más de una hora. La enseñanza que reciben es la misma que en el instituto de referencia, con idénticas asignaturas y planes de estudio, salvo en algunas optativas donde existe algo más de flexibilidad. Los equipos docentes se completan con profesorado itinerante y la coordinación recae en una jefatura de estudios de enlace.
La Rioja Baja concentra la mayor parte de estas secciones. El IES Gonzalo de Berceo de Alfaro gestiona tres: Rincón de Soto, Aldeanueva de Ebro y Cervera del Río Alhama. Las dos primeras solo imparten 1º y 2º de ESO, mientras que Cervera llega hasta 4º, ya que los trayectos hasta Alfaro resultarían inasumibles para los adolescentes de la zona. También en Rioja Baja funciona el SIES de Pradejón, que depende del IES Marco Fabio Quintiliano de Calahorra.
En Rioja Alta hay dos secciones: Ezcaray, vinculada al IES Valle del Oja de Santo Domingo, y Baños de Río Tobía, dependiente del Rey Don García de Nájera. Finalmente, Murillo de Río Leza cuenta con un SIES ligado al IES La Laboral. Todos ellos comparten la misma filosofía: acercar la educación secundaria a sus municipios para evitar traslados prematuros. Sin embargo, la diferencia de tamaño entre unos y otros provoca situaciones muy dispares, desde secciones con apenas un par de cursos hasta macroestructuras como la de Villamediana, que se ha convertido ya en un centro que desborda la idea original del modelo.


