En Calahorra, el proyecto del nuevo Centro Integrado de Formación Profesional avanza, aunque lo hace con un tempo pausado que pone a prueba la paciencia de la ciudad y de la comunidad educativa que ya advirtió que el futuro de la FP en Calahorra pasa por la construcción del nuevo centro. «No puede esperar más», decía hace unas semanas la directora del ‘Valle del Cidacos’ en la presentación de los actos previstos para los 80 años de la llegada de la Formación Profesional a Calahorra.
El futuro del centro tiene dos caminos en estos momentos: la reurbanización del solar y la construcción del centro. La primera depende del Ayuntamiento de Calahorra y la segunda del Gobierno de La Rioja. La urbanización del solar ya tiene sobre la mesa un proyecto técnico, mientras que el diseño del edificio docente sigue en revisión por parte del Gobierno de La Rioja. Dos caminos paralelos que, cuando confluyan, darán forma a una de las apuestas educativas y urbanísticas más ambiciosas de la región.
De momento, en la parte de la urbanización, la empresa DH Proyectos de Ingeniería S.L.P. ha entregado al Ayuntamiento de la ciudad el plan para adecuar los 9.097 metros cuadrados de viario público y zonas verdes que rodearán al futuro centro. Los técnicos municipales revisan ahora la propuesta y, si no hay grandes reparos, pasará pronto a Junta de Gobierno Local para su aprobación. Si hubiera que introducir modificaciones, se devolverá para subsanar detalles antes de la adjudicación de las obras. El calendario dibuja un horizonte optimista: los trabajos podrían arrancar a finales de este mismo año, con un plazo de ejecución estimado de doce meses.

Más incierto es el ritmo de la otra parte del proyecto: la construcción del propio centro. Aunque el concurso de ideas fue ganado en su día por el estudio zaragozano Magén Arquitectos, y su propuesta se llegó a presentar formalmente al Ejecutivo regional, el cambio de gobierno regional tras las elecciones de 2023 supuso un frenazo. Los nuevos responsables han decidido reelaborar el diseño por dos razones principales: los cambios en las normativas de Formación Profesional y la necesidad de adaptar los espacios a las sugerencias planteadas por la comunidad educativa. El Ejecutivo no ha concretado plazos para aprobar el proyecto revisado ni para sacar a licitación las obras.
De fábricas a aulas: la transformación de un barrio
La historia del futuro Centro de Formación Profesional Integrado está íntimamente ligada a la memoria industrial de Calahorra. El solar, ubicado entre la avenida de la Estación y la calle Doctor Chavarría, albergó durante décadas fábricas tan emblemáticas como Envases Metálicos Moreno o la conservera Galo Adán. En la anterior legislatura, el Ayuntamiento —entonces gobernado por el PSOE— impulsó un proceso de expropiaciones y derribos que supuso una inversión de unos cinco millones de euros. El objetivo era claro: reconvertir un espacio fabril en declive en un equipamiento estratégico para la ciudad.
Ese plan urbanístico ha ido dando forma a cuatro espacios diferenciados: dos parcelas para viario, una gran zona verde de uso libre y una superficie dotacional de 28.852 metros cuadrados destinada a levantar el futuro centro educativo. El último paso administrativo llegó con la cesión gratuita de los terrenos al Gobierno de La Rioja, junto con otra parcela de 12.074 metros cuadrados reservada para el nuevo Palacio de Justicia. Con ello, el Ejecutivo autonómico ya dispone del suelo necesario para levantar ambos edificios.

La urbanización, imprescindible antes de comenzar la construcción, incluye una nueva rotonda en la confluencia de la avenida de la Estación con la calle Doctor Chavarría y la creación de espacios públicos que darán cohesión al barrio. La intervención se concibe como el primer capítulo de una transformación urbana de gran calado.
El proyecto arquitectónico del CIPFP, concebido por los hermanos Magén, planteaba un complejo dinámico y abierto que rompe con el esquema clásico de aulas y pasillos. La idea se articulaba en torno a un eje central del que partían siete alas en forma de peine: seis destinadas a talleres y aulas de distintas familias profesionales, y una para las áreas administrativas. El diseño apostaba por zonas comunes polivalentes, cubiertas transitables y espacios de encuentro que fomentasen la convivencia y los actos comunitarios pero el proyecto en estos momentos se encuentra reelaborándose
Un referente para la Formación Profesional en La Rioja
El CIPFP ‘Valle del Cidacos’ se conccibe como un centro de referencia en toda La Rioja. La idea es concentrar y modernizar la oferta de Formación Profesional, en un momento en el que estos estudios han adquirido un papel estratégico en la empleabilidad y en la relación con el tejido productivo. Talleres adaptados a nuevas tecnologías, aulas modernas y espacios flexibles permitirán formar a profesionales en condiciones acordes con las demandas del mercado laboral.

La comunidad educativa espera que el proyecto no se quede en los papeles durante mucho más tiempo. La FP está en plena expansión y necesita instalaciones a la altura de su creciente protagonismo. El nuevo centro, además, no solo supondrá una mejora para la oferta educativa, sino que actuará como motor urbanístico y social de Calahorra, regenerando una zona industrial obsoleta y dotándola de vida.
Por ahora, el horizonte temporal sigue siendo difuso. La urbanización podría comenzar a finales de año, pero no hay una fecha concreta para el arranque de la construcción del centro. Sin embargo, el convencimiento es unánime: cuando las obras concluyan, Calahorra contará con un espacio educativo puntero que marcará un antes y un después en la ciudad y en la región.


