El amor y la protesta se han fundido en un cartel que está dando que hablar en Logroño. En él, dos personas se besan apasionadamente tras una valla mientras un mensaje en mayúsculas reclama: “Bésame hasta que el centro de Logroño no sean pisos turísticos”. Una mezcla entre romanticismo de fotonovela y reivindicación vecinal que ya se ha hecho viral tanto en las redes como en las calles de Logroño.
El cartel, que ha aparecido en varias calles del casco antiguo, pone el dedo en la llaga sobre un problema cada vez más comentado: la transformación de los centros históricos en parques temáticos para turistas, con alquileres al alza y vecinos que poco a poco se ven obligados a marcharse. La consigna juega con humor e ironía, pero refleja una preocupación real: ¿quedará hueco para la vida cotidiana en unas calles convertidas en escaparate para visitantes?

Lo cierto es que la iniciativa anónima ha arrancado sonrisas y comentarios en Twitter, Instagram y hasta en grupos de WhatsApp. Algunos vecinos han propuesto nuevas versiones del lema: “Abrázame hasta que haya fruterías en vez de souvenirs” o “Quiéreme hasta que vuelva la panadería de la esquina”. Otros, simplemente, han compartido la foto como si fuera un nuevo icono pop de la capital riojana.
Por el momento nadie se ha atribuido la autoría, pero el cartel ya ha conseguido lo que buscaba: que Logroño hable —con humor y un toque de ironía— de un problema serio. Porque puede que los besos duren poco, pero la polémica sobre los pisos turísticos promete ser más duradera que un verano de terrazas.


