En menos de 24 horas, el alfareño Fabio Jiménez habrá cambiado de estatus. Si ya era torero, ahora lo será con papeles. O, cuando menos, con foto de ceremonia de alternativa que certifique su doctorado en tauromaquia. Será así el noveno riojano en la historia que alcance semejante título. Lo hará en su pueblo, en un cartel soñado y justo un día antes de que la plaza de toros de Alfaro se convierta en centenaria. Un cuento de hadas más o menos. Ojalá también con final feliz, aunque lo de mañana tan sólo es una etapa más en el largo y difícil camino que Fabio Jiménez ha escogido en el toreo. Cierto es que ese camino también es agradecido. Prueba de ello es el buen ambiente que ha dejado el alfareño esta temporada en Madrid y Sevilla. El día de la víspera de su alternativa Fabio lo ha ocupado en entrenar y en viajar desde Salamanca para llegar a su Alfaro a eso de cuando caiga la tarde para cenar en familia y retirarse pronto a descansar. Mañana será otro día y, también, otra historia.
– ¿Cómo llega Fabio Jiménez a su alternativa? Hace y unas semanas de su última novillada en Madrid, ¿cómo has pasado este tiempo?
– Llego con tranquilidad y con muchísima ilusión. No he cambiado nada a lo largo de este tiempo y el día a día ha transcurrido como siempre, toreando, buscando el toreo por la mañana y por la tarde y combinando esa preparación con el ejercicio físico para mantenerme en forma. Pero, sobre todo, paso los días toreando.
– ¿Qué esperas de un día tan especial en la carrera de todo torero?
– Espero que sea un día bonito para mí, pero, en especial, para toda la gente que me quiere y me ha apoyado durante estos años. Quiero que mi alternativa sirva para agradecer la confianza que tanta gente ha puesto en mí desde que decidí ser torero. Personalmente, no voy a negar que tomar la alternativa es un sueño y hacerlo con ese cartel y en mi pueblo es una cosa muy bonita y especial.

– ¿Tiene pensado cómo va a pasar este día?
– Voy a dormir en casa de mis padres e intentaré levantarme lo más tarde que pueda porque los días que toreo no suelo dormir mucho. Luego iré al hotel para desayunar y pasar la mañana con la cuadrilla y algún amigo que venga a saludarme. Intentaré que sea una mañana tranquila, disfrutando de los momentos previos a la tarde. En cuanto a los detalles, puedo decirte que voy a estrenar vestido y tengo pensado brindarle el primer toro a mi padre, que hace tiempo que no le dedico ninguna faena, pero todo dependerá de las sensaciones que me trasmita el animal. Por último y si sale todo bien, tengo pensado celebrarlo brindando con vino en la cena.
– ¿Es la alternativa una meta, una escala en la carrera o el inicio de algo grande?
– La alternativa es un sueño, pero no deja de ser una corrida de toros más. Es el resultado al trabajo y a la búsqueda del toreo que comencé hace unos años, pero es otro paso en la carrerea, de la misma forma que fue el debut con caballos o la presentación en Madrid o en Sevilla. Un pasito más de los muchos que hay dar en la profesión. Sí que es algo muy bonito, pero no deja de ser un día más y así lo intento afrontar.
– Diego Urdiales hará las veces de padrino, ¿qué crees que le dirá cuando le ceda los trastos?
– No lo sé, pero seguro que palabras muy cariñosas porque sé que me quiere mucho, y tenemos una gran amistad forjada con el paso de los años, en muchos entrenamientos y a través de muchas conversaciones. Lo que quiera que me diga me lo dirá desde el corazón, por lo que será algo íntimo y de una gran sensibilidad.
– Han pasado tres años desde su debut con picadores y ese tiempo ha servido para demostrar una fidelidad total a un concepto, pero también para ir demostrando una mayor madurez y capacidad delante de la cara del toro. En el recuerdo aún perduran su tarde en San Isidro y su presentación en Sevilla.
– Lo que curte a los toreros es torear y el paso del tiempo. Yo no he podido torear mucho, pero sí que he tenido mis 10 – 12 novilladas cada temporada y también he aprovechado el tiempo al máximo. He aprovechado los inviernos para prepararme a conciencia y creo que eso, al final, ha permitido ver esa evolución. No es una evolución en cuanto al concepto, si no una versión mejorada de mí mismo año tras año, que es lo que se trata de conseguir. Y esa versión, efectivamente, puede que desprenda una mayor madurez y una capacidad superior para afrontar cada tarde.

– Atesora usted un concepto encomiable para el aficionado, pero difícil de apreciar por el gran público y, en consecuencia, por muchos empresarios. ¿Se ha llegado a plantear abandonar su forma de intentar hacer el toreo por otro tipo de toreo, digamos, más fácil de entender para el gran público?
– No. Yo no siento el toreo de otra manera al que trato de interpretar. Y ese sentimiento es el que intento expresar y dar forma en la cara del toro. Para bien o para mal nunca me he planteado salirme de mi forma de torear; me es imposible porque no entiendo el toreo de otra forma. Además, en la cara del toro, no me sale hacer otra cosa y tampoco quiero vender algo que no siento y que tampoco pienso.
– Muchos toreros han llegado a la alternativa con un gran cartel e, incomprensiblemente, después se ven fuera de los carteles durante un buen tiempo…
– En mi caso, tras la alternativa, está San Mateo y quizás puede que salga alguna cosa más en septiembre, por lo que ese parón puede que ahora no sea tan acusado para mí. Pero sí que es verdad que existe ese tiempo sin torear. Entreno habitualmente con Mario Navas, ‘Jarocho’ y Alejandro Marcos y, de alguna forma, vivo el parón que ellos están sufriendo en sus carnes. Trato de mentalizarme para que, si llegara, lo pueda asumir y afrontar de la mejor manera posible. Un torero tiene que poder demostrar que está preparado para torear en todo momento y para eso es necesario ilusionarse con un tentadero o con ver tu nombre anunciado en el cartel de un festival. En definitiva, creo que la clave para hacer frente a este tipo de situaciones es tener la ilusión de buscar el toreo todos los días del año.

FOTO: Pablo Barroso.
– La temporada de su alternativa viene marcada por las elevadísimas cotas de buen toreo alcanzadas por Morante de la Puebla. A partir de mañana, podrá competir con él: ¿no le da vértigo?
– La temporada de Morante es inhumana. Brutal. Ese sentimiento es unánime entre todos los profesionales. Fíjate, existe un bajón lógico en los toreros al final de su trayectoria, pero a Morante le pasa que está en el mejor momento de su carrera. Se pasa los toros más cerca que nunca y hace cosas increíbles. Es el mejor de la historia. No sabemos la suerte que tenemos de vivir en esta época del toreo. Hablo con toreros que han coincidido con Morante en tardes importantes y nadie lo ve como un rival; al contrario, se disfruta viéndolo vestido de torero en la plaza. Y claro que hay rivalidad, pero con Morante es algo tan especial que traspasa los límites de la competencia.
– Lo comentaba antes, Logroño en el horizonte más próximo.
– La tarde de Logroño es la tarde más importante del año. Madrid, Sevilla y la alternativa de mañana son tardes muy importantes, pero Logroño es la feria más importante de mi tierra y en la que quiero estar todas las temporadas a partir de esta primera como torero. ¡Es el día 21, además! Y voy junto a dos toreros muy jóvenes y también muy buenos. La presión y la responsabilidad para ese día es muy grande, pero a la vez, es un orgullo enorme y un motor verme anunciado en Logroño.


