Ni al palo. Las cábalas sobre los posibles carteles de la feria taurina de San Mateo se han ido más cerca del banderín de córner que del poste de la portería. Cartel y medio, las ganaderías más o menos y las fechas de la feria por todo acierto. La Casa Chopera no es todo lo previsible que uno pensaba.
El caso es que el cartel anunciador de la feria matea ya está en la calle. Ahora bien, ¿son estos carteles buenos, malos o regulares? No lo sé, pero, por de pronto, son diferentes a lo de años pasados. Y, como todo en la vida, tiene sus cosas buenas y otras, digamos que mejorables. Resulta positivo que la feria no se haya visto recortada en fechas como ha sucedido en Bilbao. Pero tampoco es bueno que sean sólo 4 los días en que Logroño se anuncien toros. Lo peor en ese sentido es que no parece haber perspectivas de mejora.
Dos reivindicaciones casi históricas de la afición riojana son tenidas en cuenta en estas programaciones: la presencia de Diego Ventura, que debutará por fin en Logroño, y la oportunidad a jóvenes toreros. La presencia de Roca Rey y Morante de la Puebla hace que cotice al alza una feria a la que, efectivamente, le falta imaginación ganadera y le sobra el clásico ‘monoencaste’.
Si bien es cierto que el 25 por ciento de la feria matea es pasto del espectáculo de rejones, no es menos cierto que la terna formada por Sergio Galán, Diego Ventura y Guillermo Hermoso de Mendoza es la mejor que puede reunirse en estos momentos. Si, además, los toros pertenecen a los hierros del Capea, a buen seguro la ganadería que mejores toros cría en la actualidad para la lidia a caballo, hablamos de un cartel insuperable. Pero sucede que, de cuatro tardes de toros, una es de rejones y eso igual es demasiado.
Abre la feria un cartel de toreros jóvenes y también buenos. El riojano Fabio Jiménez merecía un puesto en la feria logroñesa, mucho más por méritos propios que por paisanaje. También porque es, o debiera, ser obligado ofrecer oportunidades a los toreros de la región, que tampoco hay tantos. Otro gran atractivo es la presencia del zaragozano Aarón Palacio, uno de los principales, si no el máximo, valor del actual escalafón novilleril. Será su presentación en España como matador de toros, pues su alternativa se anuncia un día antes en Nimes. Jiménez y Palacio pueden ofrecer una gran tarde de toros en compañía del mejicano Diego San Román, apoderado por la empresa BMF, y, también, quien menos dice del cartel. Los tres toreros debutarán en La Ribera y lo dicho: si cuando anunciaban toreros con más de 2 décadas de alternativa nos quejábamos, hoy a esta terna no se le puede poner ni un pero.
Se abrocha la feria con dos carteles muy rematados. Cierto que lo natural y más apetecible hubiera sido encuadrar a los tres toreros artistas, Morante, Urdiales y Aguado, en una misma combinación. La torería de Urdiales, tan poco placeada esta temporada, y la naturalidad de Aguado pueden ser un acicate para con la explosividad de Roca Rey, quien parece llamado a enmendar su maltrecho 2025 en el tramo final de temporada. Riojano y sevillano ofrecieron juntos una muy buena tarde de toros en la ya lejana feria de Sevilla a principios de mayo.
Morante de la Puebla, en otro ‘año Morante’ que supera con creces a los anteriores, hará el paseíllo el miércoles 24 en La Ribera. Simplemente eso es ya motivo de celebración. Lo hará para enfrentarse a los toros de Garcigrande, ganadería de muchas garantías y con la que el sevillano protagonizó la histórica tarde del rabo de Sevilla aquel 26 de abril de 2023. Teniendo en cuenta que durante esta temporada el de La Puebla del Río ha conseguido abrir las puertas grandes de Madrid o Pamplona sin perder de vista infinidad de faenas extraordinarias y exquisiteces sólo a la altura de su grandeza, no es descabellado pensar que Logroño también puede sumarse al listado de plazas conquistadas gracias a la torería, el empaque y la gracia del sevillano. Completan el cartel Talavante y Borja Jiménez, conformando así la terna de los únicos tres matadores que han conseguido abrir la puerta grande de Las Ventas durante la presente temporada. Otro cartel, por lo tanto, al que nada se le puede objetar.
Lo mejorable de esta notable feria de San Mateo tiene hierro y divisa. Agradeciendo la ausencia de Zalduendo, cierto es que se echan de menos ganaderías en un gran momento: Victoriano del Río, Jandilla o Santiago Domecq. Y, sí, para los nostálgicos de lo que fue nuestra feria, un hierro de los llamados toristas: Victorino Martín, por ejemplo.
De entre los toreros, se puede echar de menos a Luque, Fortes, De Justo o Ureña. La presencia de cualquier de ellos tampoco le daría más lustre a este cartel. Personalmente, me hubiera gustado ver a Juan Ortega, más por lo que se le intuye que por su trayectoria esta temporada, y en cartel de la juventud me hubiera gustado leer el nombre de Mario Navas antes que el de San Román. Puede que falten los riojanos Sergio Domínguez y Alberto Donaire, como tardes le faltan a la feria. Los precios se mantienen respecto al año pasado y, por ende, son caros. Eso sí, los menores de 25 años pueden ver toda la feria por sólo 48 euros.
Ni buena, ni mala, ni regular. Es una feria diferente y novedosa, calificativos tan alejados casi siempre del mundo de los toros. Que Dios reparta suerte.


