En la famosa calle Portales de Logroño se podrá comer en unos meses las patatas asadas con toda clase de ‘toppins’ imaginables. Es solo uno de los cambios importantes que está experimentando en los últimos meses el Casco Antiguo de Logroño, que es el espacio que va del río al Espolón entre cada vez más pisos turísticos que acogen a visitantes que llegan a la ciudad con ánimo de descubrir sus encantos. En 2024, unos 850.000 visitantes pasaron al menos una noche en La Rioja.
La proliferación de estos apartamentos que se llenan durante los fines de semana y se vacían de lunes a jueves está modificando, poco a poco, el perfil del comercio que hasta ahora atendía en la zona más antigua de la ciudad. Establecimientos de toda la vida van dejando espacio a otro tipo de negocios con ideas diferentes porque las necesidades están cambiando. Una nueva prueba de ello es que en dos semanas, uno de los comercios más emblemáticos ‘intramuros’ cerrará sus puertas. La Galería, en plena plaza del Mercado de la capital, no volverá en septiembre. Como en agosto de 2023 dejó de atender El Barato, una de esas mercerías ‘de toda la vida’ de Logroño, con un cartel icónico que ya no adorna este lugar tan céntrico de la ciudad.

La Galería cierra en dos semanas, y la Plaza del Mercado se queda sin tiendas.
Ninguno de los visitantes que llega a la capital parece necesitar telas o hilos, ni tampoco material para la práctica de las bellas artes, comercios que han sentido notablemente la ausencia de empadronados en Logroño en estos edificios históricos. Enfrente, eso sí, los visitantes podrán degustar una patata asada que ha reemplazado a una pastelería como Garpesa en la que se podía comprar una de las trenzas más famosas de Logroño. Entre un comercio tradicional y las patatas asadas se ha intentado vender donuts, aunque con escaso éxito.
Cierra La Galería, como lo hizo la botería de la calle Sagasta. Esta vía ha sufrido una importante remodelación. Se ha actualizado, tal y como están haciendo muchos de los edificios de una de las calles más visitadas de Logroño. Cruza Portales, une el Ebro con El Espolón, y los pisos turísticos van ocupando bloques en competencia directa con hostales que llevan décadas ofreciendo habitaciones a los visitantes.
Pronto comenzarán a llegar turistas a uno de estos edificios emblemáticos. Las obras avanzan en la esquina de la calle Sagasta con la calle Barriocepto de Logroño. Esta finca situada en pleno Camino de Santiago y frente al antiguo casino de la ciudad -ahora sin uso-, afronta la recta final de una reforma integral para convertirla -recuperando la fachada- en dieciséis apartamentos turísticos, en una elección que no está hecha al azar.

Aquí el día y la noche de Logroño se unen en dos realidades no siempre compatibles.
En este punto logroñés confluye el día con la noche. Por la mañana pasan peregrinos y por la noche jóvenes con ganas de fiesta. Y de jueves a domingo, los ‘trolleys’ empujados por seres humanos se mueven de un lado al otro para vivir la ciudad. Unos pasan al otro lado del Ebro para aparcar su coches en El Campillo o para comprar algo de vino en la cercana bodega, mientras que otros se paran a mirar qué verduras de la huerta riojana saben preparar y se pueden llevar a sus casas tanto en la tienda El Lodosilla como en Frutas Pedro. Ambos negocios abren durante los fines de semana. Quieren aprovechar este movimiento de turistas a falta de vecinos, mientras que el Mercado de San Blas cierra el sábado a las 14:00 horas.
Por la calle Sagasta, los visitantes se mueven a La Laurel, a la San Juan, y se pueden tomar la primera copa del día en alguna de las terrazas de la plaza del Mercado y también la última de la noche en los bares de Sagasta. Mientras tanto, el comercio a pie de calle se está intentando adaptar a esta nueva realidad del Casco Antiguo, de ahí que en breve donde antes hubo una botería pronto habrá una lavandería en la que poder hacer la colada.

Cipri en su tienda de producto fresco de la huerta en la calle Sagasta.
Un nuevo servicio que podrán aprovechar los vecinos de la zona, y también los responsables de los apartamentos turísticos, que dispondrán de un apoyo necesario cerca de su zona de operaciones. Un poco más arriba, en una de las mejores esquinas de la ciudad, la que conecta la remodelada calle Sagasta con El Espolón a través de la calle Bretón de los Herreros, pronto surgirá un doner kebab para pasar el mal trago nocturno. Una gran esquina de ciudad con rulos de carne, toppins para condimentar al gusto y pollos asados para saciar el hambre a cualquier hora del día.

Rulos de carne y pollos asados en una de las esquinas de El Espolón.
Es la reacción emprendedora a un dato que facilitó el Gobierno de La Rioja hace justo un año. Logroño concentra el 47 por ciento de los pisos turísticos de La Rioja, lo que supone uno por cada 205 habitantes y uno por cada 9 kilómetros cuadrados. Datos que se van quedando pequeños. La oferta de pisos turísticos en Logroño vivirá a medio plazo un nuevo auge. Al edificio turístico de la calle Sagasta con Barricepo se le sumará en unos años la finca que ocupará el ‘hueco’ en la fachada más extensa de la Plaza del Mercado de Logroño donde se levantará un edificio que albergará veinticuatro apartamentos turísticos. Se trata del solar junto a las «escalerillas», donde anteriormente se encontraban locales míticos de la noche logroñesa como ‘La musa’ y ‘El almanaque’.

Una lavandería, al lado de un bar de copas, surgirá donde hubo una tienda de botas de vino.
‘Extramuros’ se construirá un nuevo edificio con capacidad para dieciocho apartamentos de este tipo en la calle María Teresa Gil de Gárate. Además, la empresa Logroño Rentals convertirá en apartamentos turísticos unos locales de uso comercial situados en la esquina de la calle Ateneo Riojano y Esteban Manuel Villegas. La transformación afectará a seis locales comerciales que actualmente se encuentran sin actividad: uno con acceso desde la calle Ateneo Riojano, cuatro con acceso desde la calle Esteban Manuel Villegas, y el último con acceso desde el chaflán de encuentro entre ambas calles. Dos de ellos son tiendas pequeñas, uno es un bar, otro es un local para reuniones, y los otros dos son tipo garaje-almacén.
Y en la esquina de Vara de Rey con Ingeniero de la Cierva, donde otrora se despachaban comidas en el Mesón Rocío, irán próximamente seis apartamentos turísticos. Es el proyecto de la compañía balear Crisol Azul, quien también realizará un edificio en el mencionado anteriormente ‘hueco’ de la Plaza del Mercado con otros veinticuatro pisos. Además, el Ayuntamiento de Logroño autorizó en enero de 2024 las labores de adecuación de dos locales para convertirlos en cuatro pisos turísticos en el entorno de la calle La Cigüeña de la capital riojana con Padre Marín.
Con todo, el comercio del Casco Antiguo está mudando su piel al calor de los apartamentos turísticos, reflejo de que cada día hay, ‘intramuros’ de la ciudad, más turistas que vecinos.


