Junio acaba de terminar, pero el verano ya se ha instalado con fuerza en La Rioja. Las temperaturas de los últimos días, inusuales para esta época del año, han rebasado los 35 grados en casi todos los municipios riojanos, convirtiendo la región en un auténtico horno incluso antes de que comience oficialmente el mes más caluroso del año. Sin embargo, pese a este escenario, en algunos municipios los vecinos siguen esperando poder darse el primer chapuzón. Varias piscinas municipales han abierto estos últimos días, algunas lo harán próximamente, y otras no lo harán en todo el verano.
Las causas son diversas, pero la más repetida tiene que ver con los trámites administrativos. Problemas con las licitaciones o dificultades para encontrar personal han provocado que las piscinas no hayan estado disponibles en plena ola de calor. La situación ha generado incomodidad en vecinos. Mientras, los alcaldes insisten en que han hecho todo lo posible para acelerar los procesos, pero en muchos casos los contratiempos han sido inevitables.
El caso de estas piscinas riojanas pone de relieve una realidad de muchos municipios pequeños. Aunque la voluntad política existe y las infraestructuras están, las trabas burocráticas, los problemas de personal y los imprevistos logísticos dificultan la apertura a tiempo. Todo ello en un contexto de cambio climático donde los veranos se adelantan y se intensifican. Mientras tanto, los vecinos se las apañan: algunas familias optan por trasladarse a municipios cercanos, otras acuden a ríos y embalses, y muchas simplemente aguantan el calor como pueden.
Una de las aperturas más recientes ha sido la de Arrúbal, este mismo lunes. El caso de esta localidad es especialmente complejo. La empresa Ocio Sport, encargada de gestionar la instalación, tuvo que ser apartada por problemas de impago a sus trabajadores. Esto obligó al Ayuntamiento a iniciar de nuevo el proceso de licitación. La primera convocatoria quedó desierta, la segunda fue adjudicada a una empresa de Granada, que posteriormente renunció. Finalmente, se ha hecho cargo una UTE formada por una empresa de limpieza y otra de gestión. Su alcalde, Rubén Sancho, ha explicado que durante los días previos se abrieron las instalaciones sin las piscinas en funcionamiento, para que los vecinos pudieran utilizar los espacios exteriores, y se han utilizado los chorros de agua para que los niños hayan podido refrescarse estos días. Como gesto ante las altas temperaturas, este lunes la piscina permanecerá abierta hasta medianoche. «Lo hacemos cada año tres o cuatro veces en la temporada, nos ha parecido interesante empezar este lunes en plena ola de calor».
También en Santo Domingo de la Calzada las piscinas han abierto este lunes, aunque con tres días de retraso respecto a otros años. El problema, como ha detallado el alcalde Raúl Riaño, ha sido la falta de personal por parte de la empresa que gestiona la piscina. «No ha sido por culpa del Ayuntamiento», asegura. «Este año junio ha sido mucho más caluroso de lo habitual, y por eso la gente está notando más la falta de piscinas». Como compensación, el primer día de apertura ha sido gratuito para todos los usuarios.
En Alberite, la situación sigue sin resolverse del todo. La alcaldesa, Esperanza García, explica que han tenido que lanzar este lunes una licitación urgente con el objetivo de abrir las piscinas este mismo jueves. «Llevamos dos licitaciones que han quedado desiertas», comenta. Las instalaciones están listas, incluso se ha renovado el sistema de riego, pero ninguna empresa se ha presentado. «Está todo precioso, pero no se puede abrir sin garantizar los servicios mínimos», añade. Parece que a la tercera será la vencida.
En Villoslada de Cameros, las piscinas abren este martes. La licitación para el servicio de socorrismo y mantenimiento quedó inicialmente desierta, lo que ha obligado a retrasar la apertura.
Peor suerte tienen los vecinos de Ortigosa, donde este verano no habrá piscina. Las obras del puente de hierro que da acceso a la zona han hecho inviable la apertura. «La gente del pueblo entiende que las obras son prioritarias», explica su alcalde, Víctor Martínez. A falta de piscina, la alternativa será el embalse González Lacasa, en el vecino municipio de El Rasillo.


