El Ayuntamiento de Logroño ha albergado este lunes un encuentro entre el alcalde, Conrado Escobar, y el grupo motor del proyecto ‘Logroño, Ciudad Amigable con las Personas Mayores’, representado por Pedro Conde, para conmemorar el Día Internacional de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez.
En la reunión, el alcalde ha remarcado el «compromiso del Ayuntamiento de Logroño para promover la integración y participación plenas de las personas mayores en nuestra sociedad y para luchar contra el edadismo».
Además, ha recordado que Logroño forma parte de la Red de Ciudades Amigables con las Personas Mayores que promueve la Organización Mundial de la Salud (OMS). Por ello, ha hecho un llamado a «que la sociedad logroñesa tome conciencia de la necesidad de eliminar estereotipos y prácticas edadistas». «Las personas mayores deben ser parte activa, participativa, escuchada y respetada en nuestra ciudad», ha añadido. Junto a lo cual ha indicado: «No son solo un activo esencial en Logroño, sino que presentan todo un potencial en el ámbito económico, en el ámbito social, en el ámbito emocional y un larguísimo etcétera».

«El grupo motor se encarga de tirarnos de las orejas a las administraciones y nos ponen deberes», ha indicado el alcalde antes de añadir: «Desde el Ayuntamiento de Logroño hemos puesto en marcha y vamos a seguir impulsando medidas que favorezcan el envejecimiento activo, la autonomía personal, la prevención de la soledad no deseada y la atención y apoyo a nuestros mayores en todos lo ámbitos».
«Tercera causa de discriminación»
En el encuentro, el grupo motor ha hecho una lectura del manifiesto que han redactado para llamar la atención sobre el edadismo que afecta al colectivo de personas mayores. El portavoz del grupo motor ha comenzado la lectura con un dato proporcionado por la Organización Mundial de la Salud (OMS): «El edadismo es la tercera causa de discriminación, por detrás del sexismo y el racismo».
Asimismo, ha continuado diciendo que la reflexión que han realizado les ha sorprendido y entristecido al pensar en las prácticas edadistas que dificultan su vida: las generalizaciones al hablar con las personas mayores elevando el tono como si todas estuviesen sordas, dirigirse a ellas con tono paternalistas llamándoles «abuelos» o infantilizarles con diminutivos o diciendo «son como niños».
En este encuentro, a través de este manifiesto, se ha querido reivindicar que las personas mayores quieren y necesitan una ciudad libre de edadismo hacia las personas mayores.


