Salud

Donde cada minuto cuenta: el trabajo invisible de Neonatología

Foto: Fernando Díaz/ Riojapress

En la Unidad de Neonatología del Hospital San Pedro de Logroño, los recién nacidos ingresan cuando algo no va según lo previsto. Y aunque desde fuera puede parecer que solo se trata de ‘niños prematuros’, la realidad es mucho más amplia. Aquí, cada caso es valorado con precisión clínica por un equipo de pediatras que se mueve entre la tecnología más avanzada y decisiones que a menudo deben tomarse en cuestión de minutos.

Los criterios de ingreso son claros: bebés con una gestación menor de 35 semanas, con un peso inferior a 2.200 gramos o que, pese a haber nacido a término, presentan alguna alteración durante las primeras horas de vida. «Es un error pensar que solo ingresan prematuros», explican las pediatras de la unidad, Bibiana Riaño, Ana Ibiricu e Inés Esteban. «De hecho, la mayoría de los ingresos son de recién nacidos a término que tienen problemas de adaptación a la vida extrauterina».

Esa «adaptación» es un proceso fisiológico complejo. En cuestión de horas, el organismo del bebé debe reorganizar su circulación, activar la respiración pulmonar y cerrar vías fetales que han funcionado durante nueve meses. Si alguno de esos cambios se retrasa o falla, el niño puede requerir ingreso. «Lo llamamos ‘circulación de transición’. Es un momento único, muy delicado, que ocurre entre las seis y las doce primeras horas tras el parto. En muchos casos, un apoyo inicial es suficiente», indican.

Fernando Díaz/Riojapress

Gracias a los avances tecnológicos, el manejo actual es mucho más respetuoso con la fisiología del recién nacido. Respiradores adaptados, protocolos de ventilación no invasiva y vigilancia continua permiten resolver muchos de estos cuadros en poco tiempo. «Nuestro objetivo es intervenir lo mínimo necesario, en el momento justo. Si todo va bien, esos niños pueden regresar con sus madres en cuestión de horas o días».

La unidad recibe cada año entre 200 y 220 bebés, en un hospital que atiende aproximadamente 1.800 partos anuales. Esto significa que alrededor del 12 por ciento de los recién nacidos necesitan algún tipo de atención especial. Y de todos ellos, solo una minoría son prematuros extremos.

Pero cuando llegan, suponen un reto enorme.

Los grandes prematuros —nacidos antes de la semana 32— pueden permanecer ingresados durante semanas o meses. El récord de prematuridad en la unidad es un bebé nacido con 24 semanas y cinco días. El niño con menor peso «tenía apenas 535 gramos. Hoy tiene ya cinco años. Y viene a vernos de vez en cuando», cuentan las pediatras con orgullo.

La clave para atender a estos niños es crear un entorno lo más parecido posible al útero materno: incubadoras que regulan temperatura y humedad, nutrición parenteral específica administrada a través de vías umbilicales o catéteres que llegan hasta el corazón, y una atención milimétrica. «Cada decisión médica tiene que ser proporcional a su estado, y eso requiere experiencia, intuición y datos clínicos en tiempo real».

Las técnicas utilizadas pueden resultar asombrosas fuera del entorno hospitalario: canalización de venas del cordón, administración intravenosa de soluciones de alta osmolaridad, monitoreo multiparamétrico constante… Y todo en cuerpos que a veces no superan el medio kilo de peso. «Una vía mal colocada en un brazo adulto duele. En un bebé de 700 gramos, puede ser letal. Por eso todo lo que hacemos aquí requiere un nivel técnico y de coordinación altísimo».

La unidad también se enfrenta a situaciones para las que el centro no está equipado. Cuando se detecta una malformación que requiere cirugía inmediata o una patología cardiaca compleja, el bebé debe ser derivado a otros hospitales con más recursos: Zaragoza, Burgos, Bilbao o Pamplona. «No se hacen cirugías en menores de tres años aquí porque no hay anestesia infantil ni equipo quirúrgico pediátrico. Así que organizamos el traslado en las primeras horas de vida».

Lo mismo ocurre en casos de asfixia severa al nacer, donde se aplica un protocolo nacional de hipotermia terapéutica. «Si el daño neurológico es moderado o grave, hay que enfriar al bebé durante 72 horas para proteger el cerebro. Eso no lo podemos hacer aquí. Burgos es nuestro hospital de referencia en esos casos».

Afortunadamente, los traslados son pocos: entre 4 y 8 al año. La gran mayoría de casos se manejan con éxito en el propio hospital. Y cuando se prevé un parto de alto riesgo, la coordinación entre Ginecología, Obstetricia y Neonatología permite anticiparse. «Tenemos una relación muy estrecha. Si sabemos que un niño va a nacer prematuro o con un problema concreto, nos preparamos y hablamos con la familia antes de que ocurra. Eso facilita todo».

Fernando Díaz/Riojapress

Más allá de la técnica, la relación con las familias es otra parte fundamental del trabajo de los pediatras. Las puertas están abiertas 24 horas al día para los padres. Se promueve el contacto piel con piel y se ofrece alojamiento a las madres de otras localidades para que puedan estar cerca. «Queremos que sientan que también forman parte del cuidado. Si entienden qué le pasa a su hijo y cómo pueden participar, todo mejora».

Esa cercanía deja huella. Muchas familias regresan con sus hijos años después, simplemente para agradecer. Algunas de las más impactadas son aquellas cuyos bebés nacieron a término, sin ninguna señal de alerta previa. «Cuando todo parece que va bien y, de repente, tu bebé tiene que ser ingresado, el golpe emocional es muy duro. Y ahí también entramos nosotros, no solo como médicos, sino como referentes de confianza».

La Neonatología es una especialidad relativamente reciente —nacida en los años 80—, pero ha evolucionado con rapidez. Hoy, los pediatras que trabajan en ella combinan una formación técnica sofisticada con una sensibilidad extraordinaria. Porque en esta unidad, cada paciente es único. Y aunque muchos podrían llamarse milagros, para su equipo son sobre todo el fruto de un trabajo médico discreto, riguroso y profundamente humano.

¿Quieres recibir a primera hora del día toda la información de La Rioja en tu e-mail?

* campo obligatorio
To Top